Los 16 activistas y el fotógrafo Pedro Armestre que protagonizaron la acción contra la energía nuclear en febrero de 2011 no estarán solos ante el juez encargado de juzgarles a partir del próximo 4 de diciembre en Valencia. La organización ecologista ordenó ayer el traslado a Valencia del buque Artic Sunrise y ha organizado diversos actos públicos en los que reivindica el derecho a defender el medio ambiente.

El buque, que tiene bandera holandesa, recibió ayer del Ministerio de Fomento la autorización para abandonar el puerto de Arrecife, después de que la organización ecologista depositara el aval de 50.000 euros impuesto tras su protesta contra los sondeos petrolíferos en Canarias, una acción que frenó una lancha de la Armada y en la que resultó herida una activista.

La llegada del buque coincide con la celebración en Valencia, los días 4, 5, 9, 10 y 11 de diciembre del juicio oral a los 17 activistas que entraron en Cofrentes, donde pintaron un mensaje contra la energía nuclear. La acción, que Greenpeace califica de «pacífica», requirió abrir un hueco en la doble valla que protege la central y enfrentarse a los vigilantes jurados, uno de los cuales resultó herido por el roce de una radial. Según desveló Greenpeace, «el Ministerio Fiscal, Iberdrola, propietaria de la central nuclear y los guardias jurados del recinto presentes el 15 de febrero de 2011 acusan a los 17 de desórdenes públicos, daños y lesiones».

Para mañana viernes Greenpeace ha organizado una jornada sobre activismo pacífico frente a la energía nuclear en La Nau, sede de la Universitat de València.