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Medio ambiente

El trasvase del Ebro dejaría en 10 días de riada la mitad del agua que tira Valencia

La conducción inicial, la que marca el volumen máximo del caudal trasvasable, fue diseñada para 50 metros cúbicos por segundo

El trasvase del Ebro dejaría en 10 días de riada la mitad del agua que tira Valencia

El trasvase del Ebro dejaría en 10 días de riada la mitad del agua que tira Valencia

El trasvase del Ebro, de estar construido, habría permitido canalizar hacia el sur 4,32 hectómetros cúbicos diarios, a razón de 50 metros cúbicos por segundo frente a los 2.500 metros cúbicos por segundo que transporta el río en las últimas horas. Esa fue la capacidad de bombeo prevista en su día para el trasvase y la que podría haberse activado en estos días.

Incluso en 10 días de riada como la actual, el volumen máximo trasvasado hubiera sido de de 40,64o hectómetros, algo más de la mitad de lo que cabe en el embalse de Loriguilla y menos de la mitad de lo que Valencia y su área metropolitana «tiran» „por emplear la terminología de los partidarios del trasvase„ cada año al mar sin aprovechamiento por el emisario submarino de Pinedo.

Reivindicar el trasvase

Cientos de personas evacuadas, el agua desbordando los pretiles el cauce en Zaragoza y miles de hectáreas inundadas son el caldo de cultivo para los mensajes, a veces cargados de demagogia, sobre el trasvase del Ebro y «lo poco» que piden las comunidades del sur en comparación con lo mucho que «tira» al mar el gran río alimentado por los Pirineos.

Existe unanimidad científica en que no hay derroche en esta riada, que a los ríos no les sobra agua y que el agua no se pierde y mucho menos se «tira» al mar. Cuesta más encontrar a un político que no se sienta cómodo en este mensaje reduccionista o a un ciudadano que no se deje impresionar por las dimensiones de esta riada.

Viajar a Amposta con un equipo de Canal Nou y dejarse entrevistar con un fondo de río que transporta 2.500 metros cúbicos por segundo fue durante años el ejercicio favorito de algunos políticos valencianos, apartados ahora de la primera línea por los escándalos de corrupción.

Existe sin embargo un método relativamente sencillo de explicar cómo podría aprovechar la Comunitat Valenciana la gran riada que bate récords en el Ebro y que a estas horas viaja ya camino del Delta: hacer política ficción y pensar que el trasvase del Ebro fue construido tal como lo diseñó el Gobierno de José María Aznar y calcular, de acuerdo a la capacidad de esta infraestructura, qué volumen de agua del Ebro hubiera llegado estos días a la Comunitat Valenciana.

Cincuenta metros cúbicos

En los primeros meses de 2004, el Gobierno presidido por José María Aznar, adjudicó cuatro tramos del trasvase en Almería, Murcia y Comunitat Valenciana. Entre estos tramos figuraba el canal a cielo abierto que iba a construirse en el término municipal de Vinarós (con 4,2 kilómetros de longitud) y que marcaría„por ser el primero„la capacidad máxima de la toma del Ebro: 50 metros cúbicos por segundo; 3.000 m3 por minuto,180.000 m3 a la hora y 4.320.000 (4,32 Hm3) en un día.

Suponiendo que la riada durara diez días, en ese periodo se habrían podido trasvasar 43,2 Hm3 del caudal excedente.

Y es que el sentido común y el oficio de los proyectistas ingenieros dicta que no se debe proyectar una carretera al cementerio con aforos obtenidos el día de Todos los Santos, como tampoco un trasvase para los días de riada «Nos saldría una autopista de cuatro carriles por sentido que el resto del año estaría ociosa», ironizaba un técnico de la Generalitat.

Esos 43,2 hm „apenas hay capacidad de embalse para retener las aguas„ contrastan con los volúmenes de agua que se gestionan en las depuradoras valencianas y que podrían reutilizarse en el regadío. Un buen ejemplo el inmenso volumen vertido por la depuradora de Pinedo en el área metropolitana de Valencia: 121,32 hm3 cada año de los que al menos 90 son arrojados al fondo del Mediterráneo sin aprovechamiento.

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