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Pagos

Venezuela pagó 2,9 millones de euros a la fundación valenciana Ceps en ocho años

La ONG justifica sus trabajos y sostiene que se les «instrumentaliza» para «debilitar» a Podemos

La oposición al gobierno venezolano de Nicolás Maduro ha empezado una campaña crítica contra los líderes de Podemos Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero por su asesoramiento al fallecido Hugo Chávez. Estos tres políticos conectaron con el país latinoamericano gracias a la fundación valenciana Centro de Estudios Políticos y Sociales (Ceps), que por extensión también está recibiendo los ataques de los opositores y se ha convertido objeto de las iras de algunos medios de comunicación. Desde la ONG, que ha recibido subvenciones de Venezuela pero también de la Generalitat y del Gobierno de España, defienden su trabajo y se sienten víctimas de una «instrumentalización» para «debilitar» a Podemos.

El periódico «El Nacional» de Venezuela publicó el pasado domingo que la valenciana Ceps percibió entre 2004 y 2012 «3.240.790 dólares (unos 2,9 millones de euros) en 52 pagos». El medio de comunicación cita fuentes de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), la entidad pública que abonó estos trabajos porque se utiliza para «pagar honorarios a extranjeros que sólo vienen a trabajar a Venezuela por un tiempo determinado». Compara estas remesas con la situación de los equipos de fútbol de aquel país, que contratan a sus estrellas en otros países y tienen que hacer los abonos en divisas.

El mismo periódico revela que la fundación «continuó recibiendo divisas» en 2014. «Según datos de una lista oficial, entre enero y agosto de ese año le aprobaron 39.523 dólares» el pasado año.

Por su parte, el partido de la oposición Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei) optó más por el trazo grueso y aseguró que los líderes de Podemos y el Ceps han recibido del Gobierno venezolano más de 10 millones de dólares desde 2002 si se suman los pagos de sueldos, alojamientos y desplazamientos, mezclándolo todo con una posible financiación ilegal del partido de Pablo Iglesias. Han anunciado que acudirán a presentar una denuncia ante el Tribunal de Cuentas español. No diferencian entre el trabajo hecho por la fundación Ceps, donde también trabajaron los líderes de Podemos, y los trabajos que han realizado como consultores, como fue el caso de Juan Carlos Monedero, quien facturó más de 400.000 euros a través de su empresa unipersonal.

Desde el Ceps explicaron en un comunicado colgado en su página web que «el hecho de que algunos miembros de Podemos hayan pertenecido o pertenezcan a la fundación, y que incluso hayan podido colaborar en proyectos que la entidad ha tenido o tiene en el exterior, no puede justificar el ataque continuo y el aluvión de difamaciones al que nos vemos sometidos prácticamente a diario por algunos medios de comunicación». Estos ataques y este desprestigio, según fuentes conocedoras de la entidad, ha provocado que la ONG esté pasando sus momentos más delicados desde su creación hace 15 años. Pocas instituciones o entidades privadas se atreven a financiar alguno de sus proyectos en el exterior. De hecho, ha menguado su número de empleados.

«El daño continuado a la reputación de la fundación Ceps está a su vez ocasionando perjuicios tanto a las contrapartes con las que ha trabajado como también y de manera muy especial sobre las personas que han colaborado con la entidad y que no forman parte de Podemos», denuncian en su página web y recuerdan que «personas que pertenecen a otras fuerzas políticas como PSOE, IU, Compromís o que no tienen adscripción política manifiesta» también se han visto perjudicados por las críticas y las informaciones «sin contrastar».

Podemos también negó ayer que los pagos al Ceps tuvieran que ver con el partido. «Todo el dinero que ha entrado en Podemos y ha salido está en la web y está al acceso de todo el mundo», afirmaron en una rueda de prensa.

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