Fabra también encontró apoyos internos a su decisión de fulminar a Rus. El barón de Alicante, José Císcar, que en su momento llegó a formar parte tandem con Rus en el frente crítico contra Fabra, apoyó sin ambages al jefe del Consell, de quien puso en valor su línea roja: «Ha actuado como nadie en los casos de corrupción», dijo. «Ha limpiado Les Corts de imputados y ha actuado con una contundencia enorme en el caso Rus y otros muchos casos», subrayó. Desde Castelló, el alcaldable Alfonso Batallar, víctima también en su día de la línea roja, aseveró que «tenemos que dar paso a un PP en el que no haya la más mínima sospecha de que todos actuamos respetando el principio de honestidad al máximo». La oposición, sin embargo, exigió la salida de Rus de las instituciones y apuntó a la posible financiación irregular del PP. El socialista Ximo Puig apuntó que se desconoce si el dinero que se oye contar en la grabación era para el o para el PP y reclamó explicaciones a Fabra. «Fabra es el responsable político de lo que está pasando en esta comunidad. No es el caso Rus, es el caso del PP», apuntó. En la misma línea se pronunció Mònica Oltra (Compromís) al apuntar que nadie se puede creer que Fabra no supiera lo que ocurría. «Cuando alguien al lado tuyo está haciendo eso, si no lo sabes es porque no lo quieres saber y si lo sabes y te callas, es porque no te importa», señaló. EU, por su parte, avisó de que el foco debe ponerse en todo el PP. Carolina Punset (Ciudadanos), Antonio Montiel (Podemos), Alicia Andújar (UPyD) exigieron dimisiones al considera una «desvergüenza que conserve los cargos en Xàtiva y la diputación.