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Inversión

Marina d´Or precisa 3.000 millones para sacar adelante el mayor PAI de Europa

El gran desembolso que requiere el proyecto urbanístico retrae a los posibles inversores

Marina d´Or precisa 3.000 millones para sacar adelante el mayor PAI de Europa

Marina d´Or precisa 3.000 millones para sacar adelante el mayor PAI de Europa

La construcción de la mayor ciudad de vacaciones de Europa que proyecta Marina d´Or es un sueño difícilmente ejecutable por caro. La empresa cifró hace una década en 6.000 millones de euros la materialización del megacomplejo urbanístico. Sin embargo, con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria tuvo que redefinir el proyecto y ajustar los costes, que ahora se estiman en unos 3.000 millones de euros. Una cifra, en todo caso, fuera del alcance de la empresa castellonense, que busca un socio capitalista, con especial insistencia en China.

El grupo que preside Jesús Ger lleva varios años en busca de inversores dispuestos a embarcarse en el PAI Marina d´Or Golf, el plan urbanístico de 18 millones de metros cuadrados previsto entre Cabanes y Orpesa en el que empresa pretende levantar un nuevo complejo turístico. En los últimos años, Marina d´Or ha aireado negociaciones con magnates que no han fructificado. Así ocurrió cuando ofreció el PAI a Sheldon Adelson para construir Eurovegas o, más recientemente, cuando negoció con un jeque catarí. En este último caso, Marina d´Or detalló las cifras de la operación, que ascendían a 4.500 millones de euros. De esta cantidad, 1.300 millones correspondían al precio de venta de las acciones de Marina d´Or y los 3.200 millones restantes al desarrollo del nuevo proyecto Marina d´Or Golf.

Otros posibles inversores chinos

La firma no ha encontrado de momento un socio dispuesto a asumir un desembolso de tal magnitud. Tras rastrear sin éxito en el Golfo Pérsico, la empresa busca en China posibles inversores. La prensa oficial de aquel país publicó anteayer negociaciones con el gigante empresarial Wanda, cuyo presidente, Wang Jianlin, está considerado el hombre más rico de China. También ha trascendido el nombre de otros magnates asiáticos supuestamente interesados en comprar entre el 70 y el 75 % de las acciones de Marina d´Or por un importe de unos 1.200 millones de euros, aunque no hay ningún acuerdo cerrado. Las deudas de la empresa lastran un posible acuerdo, al igual que la situación concursal de la promotora inmobiliaria de Marina d´Or.

Aunque dispusiera de financiación, la empresa no podría arrancar su nueva ciudad de vacaciones porque el PAI sigue anulado por una sentencia judicial que está recurrida ante el Tribunal Supremo. Mientras no se revoque, las máquinas no pueden realizar obras.

Marina d´Or ha redimensionado su proyecto, potenciando la parte turística en detrimento de la inmobiliaria. Originalmente, contemplaba construir 36.000 viviendas y ahora señala que su objetivo es poner en marcha 130.000 plazas turísticas entre hoteles de 3, 4 y 5 estrellas, apartamentos y apartahoteles. Hace unos años, publicitó la construcción de tres campos de golf y siete grandes hoteles tematizados: con acuario, balneario, pistas artificiales de esquí al nivel del mar y con recreaciones de los monumentos de París y los canales de Venecia. En definitiva, una ciudad de vacaciones basada en el modelo de Las Vegas, tan del agrado de Jesús Ger.

Una desaladora parada

Para dar de beber a semejante infraestructura, el Gobierno de Zapatero accedió a construir una desaladora en la zona, que ha supuesto una inversión cercana a los 60 millones de euros. La planta está ejecutada pero no ha entrado en funcionamiento por falta de demanda. La desaladora se ha convertido en un quebradero de cabeza para los ayuntamientos de los municipios que, como Cabanes y Orpesa, firmaron convenios para conectarse basándose en unas expectativas de desarrollo urbanístico que no se han cumplido. El PAI Marina d´Or Golf es el caso paradigmático. Los ayuntamientos se ven ahora en el brete de tener que amortizar la inversión avanzada por el Estado, un gasto inasumible para las arcas municipales. Rechazan el agua desalada porque no la necesitan y, encima, es muy cara.

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