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Un supuesto Murillo a cambio de un piso en pleno centro de Madrid

El exsargento de Cheste y su socio, imputados en una trama de blanqueo, traficaban presuntamente con obras de Velázquez, Goya y Rembrandt, «de procedencia incierta»

En tierras valencianas destaca una trama de compraventa de obras de arte supuestamente falsificadas, destapada en abril del pasado año, y cuyos presuntos cabecillas eran un sargento de la Guardia Civil y su socio, ambos en libertad tras pagar una fianza, a la espera de que se celebre el juicio por unos hechos que sigue instruyendo un juzgado de Requena. En la causa, a la que ha podido tener acceso este Levante-EMV, figuran cuadros de autores tan reconocidos como Goya, Velázquez, Murillo, Zurbarán, Rembrandt y el italiano Rafael.

Al parecer, el suboficial, que hasta ser suspendido de empleo y sueldo estaba destinado en el Puesto de Cheste, utilizaba presuntamente dichas obras de arte, «de procedencia incierta», dentro de un entramado de «operaciones societarias con personas sospechosas de participar en actividades relacionadas con la prostitución y otros ilícitos penales», según consta en las investigaciones de la Unidad de Asuntos Internos de la Guardia Civil.

Dentro de este «movimiento circular de titularidad de bienes y supuesto enmascaramiento de propiedades», que podría ser constitutivo de un delito de blanqueo de capitales, los investigadores detectaron el intercambio de varios óleos de pintores de renombre cuya autenticidad certificaba un supuesto experto especializado «en estudios de expertizaciones de obras pictóricas», también imputado en la causa.

Así, según ha podido saber este periódico, en el año 2012 el suboficial imputado compró una empresa de Barcelona dedicada al turismo, la hostelería y la restauración a un ciudadano de origen hindú por 3.000 euros. Apenas unos días después, el propio sargento amplió el capital social de esta sociedad en 142.000 euros con la aportación de la obra «Milagro de la Aparición de Nuestra Señora con el niño a Santa Teresa y Santos», atribuida a Murillo. Ese mismo día acordó con otro de los principales acusados, permutar dicha obra por una vivienda situada en la calle Moratín de Madrid, en pleno centro, que posteriormente volvería a su propiedad como pago por una nueva mercantil a nombre de su esposa.

Dicho cuadro fue intervenido por la Guardia Civil en una notaría de Benaguasil, junto con la obra «Llanto de la Piedad sobre Jesús Muerto», cuya autoría atribuían a Goya otros dos expertos que realizaron un estudio técnico y de autenticación en 2007, ambos imputados por falsificación documental. Este óleo, que el socio del sargento valoró en 580.000 euros, guarda numerosas similitudes con la obra «La Piedad» de Anton Van Dyck, aunque con una composición invertida a la del artista flamenco.

En otra notaria de Llíria la Guardia Civil se incautó de la pieza «Retrato de Don Manuel Alonso de Zúñiga Acevedo y Fonseca. VI Conde de Monterrey», que supuestamente querían hacer pasar por un Velázquez. Los tres cuadros habían sido depositados por el socio del suboficial y, junto con él, presunto cabecilla de la trama.

Según las conversaciones telefónicas que constan en autos, el sargento reconoce a una tercera persona haber pagado «60.000 euros por un Murillo» y que el citado cuadro estaba tasado en medio millón de euros». Asimismo, en otra intervención telefónica acusa al que era su socio de haberle robado la obra «Retrato de Francesco María della Rovere», del artista italiano Rafael. Este cuadro fue supuestamente utilizado por este último para pagar una deuda de 100.000 euros que había contraído con una mercantil.

En diligencias constan también la obra «San Ambrosio», un supuesto Zurbarán que trasladaron desde Valencia a Madrid varios de los imputados para una supuesta venta que no fraguó. Y otros dos lienzos que decían ser de Goya cuya autenticidad descartó un informe del Museo Nacional del Prado. Además, en el registro del domicilio del sargento los agentes encontraron un retrato supuestamente atribuido a Rembrandt.

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