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Entrevista

Alfonso Aguiló: "Ha pasado el tiempo de la nacionalización de la enseñanza"

«Fijar zonas en las que uno deba escolarizar preferentemente a sus hijos es una represión importante», afirma el presidente de la Confederación de Centros de Enseñanza

Alfonso Aguiló, ayer en Valencia

Alfonso Aguiló, ayer en Valencia Eduardo Ripoll

Alfonso Aguiló (Madrid, 1959) preside desde mayo la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), la gran patronal de la privada concertada. Ayer estuvo en Valencia invitado por la Fundación para el Desarrollo de la Comunicación y la Sociedad (COSO) a una cena-tertulia bajo el título ¿Es posible un pacto educativo?

¿De verdad es posible un pacto educativo en España?

Estamos en una nueva etapa política de acuerdos y consensos como nunca ha habido en este país. Es decir, que estamos en tiempos, no de soluciones hostiles contra nadie, sino de acuerdos. En educación tenemos mucho que mejorar y no sobra nadie.

¿Y qué papel debe jugar la concertada en dicho pacto?

El papel que marca el mandato constitucional. La Constitución dice claramente que la educación básica es obligatoria y gratuita. Y, además, que debe haber libertad de enseñanza. Para que haya libertad de enseñanza debe haber pluralidad de oferta, porque si no se puede elegir no hay libertad. Y para que haya pluralidad de oferta tiene que haber financiación pública porque de lo contrario solo hay libertad y pluralidad de oferta para los ricos. Además, me resulta muy difícil pensar que una democracia pueda pervivir con monopolios en la educación y la información. Por eso creo que el papel de la concertada no es decir «es que la pública no llega y que estos señores hagan unos colegios». Es0 es una interpretación realmente penosa de lo que es la libertad de educación.

Pues ese es el objetivo del conseller de Educación, Vicent Marzà. «Lo que queremos que la educación pública sea la principal y la concertada dé un servicio allí donde no llega la pública», afirmó en su primera entrevista a Levante-EMV tras asumir el cargo.

En muy pocos países occidentales, en muy pocos, a nadie se le ocurre decir algo parecido. He viajado por toda Europa y he estudiado los sistemas educativos de países de todos los colores políticos y de muy diversos niveles de renta, y desde luego la idea que todo el mundo tiene es que la financiación pública de la enseñanza privada garantiza la pluralidad en la educación y es la clave de la democracia.

La Federación de Centros de Enseñanza de Valencia (Feceval), que está integrada en la CECE, ha denunciado a la conselleria por excluir a la concertada del plan experimental para adelantar la escolarización a los dos años.

Con toda razón. Nosotros somos superpartidarios de que haya un incremento en la escolarización en 0-3 años por muchos motivos: facilitar la maternidad y la conciliación laboral, favorecer el aprendizaje temprano... Junto a eso hay una cosa evidente, que es que debe seguir siendo plural. Esto no puede ser una escusa para la nacionalización de la enseñanza. Han pasado los tiempos de las nacionalizaciones. A mi todo eso me suena a los grandes monopolios del franquismo. Me parece alucinante que en el siglo XXI se hable de monopolios de la enseñanza pública como me parecería alucinante que se hablara de los monopolios de la prensa o la televisión pública.

Otro punto de conflicto con la concertada es la eliminación del distrito único. ¿Qué opina de la vuelta a la zonificación en la admisión del alumnado?

Las razones que ha dado la conselleria me parecen francamente poco convincentes. Creo que debe haber movilidad de cualquier ciudadano para elegir escuela, igual que la hay para elegir partido al que votar o sindicato al que afiliarse, elegir el periódico que uno lee, el lugar dónde vive o con quién casarse. O sea, me parece una represión importante el fijar zonas en las que uno deba escolarizar preferentemente a sus hijos. Es como si uno tenga preferencia para afiliarse a un sindicato o partido político dependiendo de dónde viva.

Frente a esto está el argumento de que la libertad de elección sólo beneficia a las familias de mayor renta, que son las que tienen posibilidad de desplazarse.

Pues habrá que facilitar los medios para que las personas de menor renta puedan desplazarse. Lo que tiene que haber es equidad para que cualquiera pueda ir al colegio que le parezca. Ese es el avance social en equidad y pluralidad que exige nuestro país.

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