Señor Rallo, he leído que usted es liberal libertario, ¿qué es eso?

Es el liberal que no otorga ningún tipo de hiperlegitimidad moral a los Estados y los juzga con el mismo rasero que juzga a cualquier ciudadano.

¿Ha pensado usted en algún momento en saltar al ruedo político?

En absoluto. Para los liberales libertarios, la política no es más que una cueva de bandidos.

¿Por qué es antiliberal la sociedad española?

La sociedad occidental es así porque desconfía de la libertad individual. Hasta hace muy poco esta desconfianza solo se plasmaba en el ámbito económico pero con la oleada de nacionalismos que ha surgido vemos que tampoco es liberal en materia de libertades civiles.

¿Qué opina del nacionalismo catalán?

Soy tan crítico con el nacionalismo catalán como con el español. El secesionismo no me preocupa tanto porque me gusta la idea de la descentralización, pero no me convence que vaya de la mano del nacionalismo.

En el PP hay gente que sostiene en voz baja que el ministro Montoro es medio comunista.

Yo, en broma, diría que no es medio sino totalmente comunista, pero no es así. Montoro es un socialdemócrata con una voluntad fiscalizadora muy marcada.

¿Estamos bien en la UE o tenemos que hacer como Gran Bretaña y abandonar?

Soy partidario de no permanecer en la Unión Europea. El Brexit me parece una iniciativa muy sugerente porque si se impulsa por el deseo de descentralización de Europa y de alejarse de la megaburocracia de Bruselas y no por un rechazo a los inmigrantes. Yo defiendo que España estaría mejor fuera para abrimos de verdad a Europa, pero con la posibilidad de no dejar de usar el euro y sin cerrar nuestras fronteras a las personas, capitales y mercancías.