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Festividades declaradas de interés turístico

La Champions de las fiestas

Es tierra de fiestas. Es la época del año del descanso y la celebración comunitaria. De la identidad colectiva y el patrimonio inmaterial. Pero más allá de que agosto concentre la mayor parte de fiestas locales, hay un mapa festivo poco conocido: las 185 festividades de la Comunitat Valenciana que han recibido la declaración de interés turístico en distinto nivel: de local a internacional.

La Champions de las fiestas

Todos presumen de fiestas en estas fechas. No solo por el boato y la francachela que desprenden, sino por el patrimonio inmaterial y la carga identitaria que las acompaña: de una Fira de origen medieval a una Baixada del Crist a la que cada año vuelven los expatriados con la nostalgia en la mirada. A l´agost, festes per tot, dice el refrán. Pero solo unos pocos integran el club más selecto: las celebraciones que reciben el título honorífico de fiesta de interés turístico. Y ese panorama ha variado en la última década, con una incororación progresiva, hasta componer una radiografía tan interesante como desconocida del territorio. Un mapa festivo con marchamo de calidad que señala 185 fiestas valencianas declaradas de interés.

En esta competición hay doce fiestas de la Comunitat Valenciana consideradas de interés turístico internacional, la Champions de las fiestas: el Misteri d´Elx, la Tomatina de Buñol, la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe, el Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja, los Moros i Cristians de Alcoi y de la Vila Joiosa, las Fallas de València, las Hogueras de Alicante, la Magdalena de Castelló, la Procesión del Domingo de Ramos de Elx, y la Semana Santa de Orihuela y Crevillent.

El Estado ha aceptado otras en un segundo escalón: las declaradas de «fiestas de interés turístico nacional». En esa liga estatal compiten la Fira d´Agost de Xàtiva y la Fira de Tots Sants de Cocentaina, los bous a la mar de Dénia, el ajedrez viviente de Xàbia, el Anunci y el Sexenni de Morella, la Cordà de Paterna, los Moros i Cristians de Banyeres, Bocairent, Villena, Orihuela y Ontinyent, las fiestas a la Virgen de la Ermitana de Peñíscola, las fiestas patronales de Segorbe, la Semana Santa Marinera de València, las fiestas patronales de la Vall d´Uixó (San Vicente y Sagrada Familia), la Semana Santa de Alzira y Sagunt, la Cabalgata de Reyes Magos de Alcoi y las Fallas de Alzira y Sagunt.

Un análisis al registro de 194 fiestas declaradas por el Estado como de interés turístico nacional o internacional arroja un dato: la Comunitat Valenciana es la autonomía con mayor número de celebraciones en estas dos categorías. Tiene un total de 34: casi una de cada cinco fiestas españolas más laureadas. La segunda autonomía con más festividades con título honorífico estatal queda lejos: es Castilla y León con 24 fiestas.

En un limbo anacrónico («Fiesta de interés turístico», categoría que desaparece formalmente en 1987) quedan otras citas destacadas del calendario festivo valenciano: la Feria y Fiestas de la Vendimia de Requena, la Festa de l´Arròs de Sueca, las Fiestas Hispano-Árabes de Petrer, el Misterio de la Pasión de Moncada, la Festa de la Mare de Déu de La Salut d´Algemesí, los Moros i Cristians de Elda, Cocentaina, l´Olleria y Callosa d´en Sarrià, la Semana Santa de Gandia, La Pasión de Callosa de Segura, las Fallas de Gandia y las danzas de Guadassuar.

Estas distinciones son de carácer exclusivamente honorífico. Pero todos los municipios saben que incorporar el distintivo de fiesta nacional o internacional en la cartelería de su celebración contribuye a magnificar dicha festividad. Más renombre, más visitantes, más dinero en movimiento. Por ello se lanzan a la búsqueda de estos laureles simbólicos con efectos muy reales. ¿Y cómo se consigue?

¿Cómo ingresar en el club?

Después de unos años de criterios laxos y falta de transparencia en la concesión, el Gobierno estableció en 2006 los criterios de manera pautada.

El primero es rotundo: la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional y de Interés Turístico Internacional solo podrá otorgarse a «aquellas fiestas o acontecimientos que supongan manifestaciones de valores culturales y de tradición popular, con especial consideración a sus características etnológicas y que tengan una especial importancia como atractivo turístico».

Los aspectos concretos que se tienen en cuenta son la «antigüedad» de la celebración, su «continuidad en el tiempo», el «arraigo» de la fiesta en el municipio con una destacada participación ciudadana asociada a ella (peñas, asociaciones, etc.), y la «originalidad y diversidad» de sus actos.

Otro requisito básico para ser fiesta de interés nacional es llevar al menos cinco años con la distinción de fiesta de interés turístico de la comunidad autónoma correspondiente. Y para ser internacional, llevar cinco años con el distintivo estatal. También se obliga a un equipamiento adecuado de alojamientos y servicios turísticos para la recepción de visitantes a una distancia inferior de 50 kilómetros, así como el respeto a los animales y las personas.

Por último, para optar a estas declaraciones se ha de demostrar una intensa acción promocional para la atracción de turistas. De hecho, para ser declarada fiesta de interés turístico nacional es necesario presentar un mínimo de veinte actuaciones promocionales en medios escritos, radio y televisión de difusión nacional; para el caso de fiestas de interés turístico internacional es obligatorio acreditar un mínimo de diez actuaciones de difusión en países extranjeros.

El panteón autonómico

Al margen de las 47 fiestas que gozan del interés turístico internacional, nacional o la vieja etiqueta de «interés turístico» a secas, la Generalitat también ha ido engrosando el palmarés autonómico. Una lista de 138 fiestas han sido declaradas de interés por la Comunitat Valenciana. Están las de interés autonómico, ya sea la Nit de l´Albà de Elx, el Carnaval de Vinaròs o la Festa de les Alfàbegues de Bétera. Con este rango -«Fiesta de Interés Turístico Autonómico»- hay 35 celebraciones.

Un peldaño por abajo asoman las fiestas de interés provincial, con un total de 59 festividades: del Cant de la Carxofa de Alaquàs al Sant Antoni de Vilanova d´Alcolea, pasando por el rally humorístico de Carcaixent o la Feria de la Cereza de Caudiel.

En última instancia aparece la categoría más humilde de entre las fiestas destacadas: las fiestas de interés turístico local. Hay 44 de ellas, de la Fira Valenciana de la Mel de Montroi a la Dansà de la Font de la Figuera, la romería de Altura, la traca kilométrica de l´Alcúdia o Les Calderes de Almassora. A las fiestas que no gozan del título honorífico, el refrán les deja un consuelo de la época anterior a las masificaciones turísticas: Les festes majors causen dolors.

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