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Ayuda militar internacional

Un recuerdo enmarcado por las misiones de paz

El coronel Fernando Herrero de la Muela presentó una exposición temporal en el Museo de Historia Militar que recoge las experiencias de los últimos 20 años

Un recuerdo enmarcado por las misiones de paz

Un niño afgano suelta una carcajada, mientras en brazos de un soldado realiza el saludo militar. Este es el final de un video que pretende mostrar la realidad de los militares que realizan las misiones de paz. Se proyectó en el primer día de jornadas abiertas de la exposición «Misiones de Paz. Los valencianos en operaciones», que acoge el Museo Histórico Militar de València.

El pasado viernes, el jefe del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad de Bétera (CGTAD), el Teniente General Francisco José Gan Pampols, entró en la sala de proyección y medio centenar de coroneles, tenientes, sargentos y cabos se pusieron en pie. El motivo era la inauguración de esta exposición que permanecerá abierta hasta marzo.

En la mirada del coronel Fernando Herrero de la Muela, director del Museo de Historia Militar, se adivinaba un brillo de orgullo por el trabajo realizado por sus compañeros. Una labor que ha convertido el museo en un completo pasadizo por la memoria que pinturas de José Enrique Gómez, grabados de Francisco Santana Carbonell y fotografías de Vicente Paya, se encargan de enmarcar.

Desde hace dos décadas, los militares valencianos participan en un proyecto que no se ha visto interrumpido en más de 25 años. El despliegue en el Kurdistán Iraquí tras la 1º Guerra del Golfo en 1991 marcó un punto de inicio en las operaciones de paz. Lejos de tener previsto cesar la actividad, la guarnición valenciana ha llegado hasta los Balcanes, Medio Oriente, Afganistán, Asia y África.

De hecho, el coronel Fernando Herrero de la Muela relata que, ahora mismo, la actividad militar se encuentra presente en los cinco continentes, en países como Malí, Chad, Djibouti y Somalia.

En este último, el coronel Enrique Manglano tiene algo de experiencia. Él pasó ocho meses realizando labores de ayuda para reconstruir al pueblo somalí.

Los militares del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad, trabajaron mano a mano, desde el mes de noviembre hasta el de julio, con la misión de la Unión Europea. ¿Su misión? Ayudar a un país que, en palabras del coronel, es, desde hace más de dos décadas, «un Estado fallido». Después de 20 años de revolución y de guerras civiles «no existe el Estado». Esto se ve en la falta de los que dispone la población, relata el coronel.

«El Estado es la base fundamental para que una nación pueda funcionar y puedan haber servicios públicos, como la sanidad o la educación. A mi me llamaba mucho la atención cuando asistía a reuniones y, cosas que aquí en España damos por sentado y por naturales, no existen», añadía.

En su estancia, las primeras elecciones nombradas desde 1990 se celebraron y Mohamed Adbullahi Farmaajo fue elegido presidente del país. La Unión Europea y toda la comunidad internacional «se ha volcado» para ayudar a este gobierno y ayudar en su organización.

«Nuestra misión era ayudar a construir y diseñar el Ministerio de Defensa Somalí dentro del Gobierno, pero también otros españoles con otros compañeros europeos se encargaron de los entrenamientos a la población que será el futuro ejército somalí. Este entrenamiento pretende prepararlos para luchar contra Al-Shabab y dar seguridad al pueblo somalí.

En este último año, el país ha visto ennegrecido su futuro por la sequía que asola a su territorio. Según el coronel Manglano, Naciones Unidas se encarga de coordinar la ayuda humanitaria. Sin embargo, los continuos saqueos de Al-Shabab dejan sin suministros sus almacenes. El pueblo somalí es el que está sufriendo este robo de productos que, tras ver mermados sus suministros, deben migrar a campos de refugiados como el de Dadaab, en Kenia.

«Nuestra misión era gestionar un Estado para que él mismo pueda organizar toda esta falta de recursos y toda la ayuda humanitaria que la población civil necesita. Esto se lleva haciendo desde el 2010, pero la sequía de este año ha evidenciado más todavía la necesidad de la existencia de un Estado en Somalia», aseguraba.

Al ser coronel jefe de Estado Mayor de la Misión de Entrenamiento de la Unión Europea, pudo contactar con todos aquellos somalíes que acudían a sus bases para ser entrenados. «Ellos te cuentan su problema personal y, tras escucharlos, sólo puedo definir la vida del pueblo somalí con la palabra supervivencia».

Tras escuchar relatos como el del coronel Enrique Manglano, parece complicado concentrar cada una de las experiencias de paz que las unidades militares valenciana llevan realizando desde hace más de 25 años. Sin embargo, la hilera de cuadros y fotografías que componen esta exposición dan fe de la acción humanitaria que la guarnición valenciana ha realizado desde su primera misión en Kurdistán hasta la última en Somalia.

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