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Distribución de la población durante 2016

La despoblación interior se acelera tras un lustro de caída del padrón

El censo de los 224 pueblos valencianos de menos de 1.000 vecinos disminuyó un 2,2 % en 2016 - Todas las comarcas pierden habitantes salvo las áreas metropolitanas de València, Alicante y Elx

Un grupo de jóvenes recorre las calles de Ademuz.

Un grupo de jóvenes recorre las calles de Ademuz.

El padrón de la Comunitat Valenciana encadenó en 2016 su quinto año consecutivo en números rojos. Tras un lustro de pérdida de habitantes, la despoblación se ha acelerado en las comarcas del interior. El Rincón de Ademuz perdió un 4,7 % de sus habitantes durante 2016, cuatro veces más que en 2015. También se ha disparado en más de un punto en el Alto Mijares (-4,25 %) y en el Alt Maestrat (-2,34 %), mientras que els Ports (-2,61 %) ve aumentar ligeramente la reducción de su ya menguada población.

El invierno demográfico ha llegado para quedarse en tierras valencianas, donde las defunciones desde 2015 superan a los nacimientos. En 2015 hubo 901 muertes más que alumbramientos, en 2016 el déficit fue de -700 y en el primer semestre de 2017 los datos provisionales arrojan un alarmante 3.935 nacimientos menos que personas mueren en la Comunitat.

Lo único que podría frenar este saldo vegetativo negativo debido al envejecimiento de la población y a la caída de la natalidad es la afluencia de población inmigrante. La parada en seco de la llegada de extranjeros jóvenes a la Comunitat, que son los que más niños tienen, así como la marcha de la población foránea ya residente ante la falta de oportunidades laborales, ha frenado esta vía de crecimiento.

Ante este panorama todas las comarcas de la Comunitat perdieron población en 2016 salvo las áreas metropolitanas de València y Alicante, a pesar de que ambas capitales retroceden en habitantes. Entre las 15 ciudades de más de 50.000 vecinos sólo ganan población Elx (0,4 %), de ahí el crecimiento de la comarca del Baix Vinalopó, Paterna y Sagunt, con un 1 y 1,3 % respectivamente, Sant Vicent del Raspeig (0,8 %) y Vila-real (0,2 %). El tirón de Sagunt, que concentra siete de cada 10 vecinos del Camp de Morvedre, explicaría el auge de esta comarca.

Por contra, los pueblos pequeños del interior son los que más sufren la pérdida de población al ser los más envejecidos. Cuatro de cada 10 municipios valencianos (224 de un total de 542) tienen menos de mil vecinos empadronados. Sus términos municipales casi suman un tercio de la superficie de la Comunitat (31%) pero apenas albergan al 1,8 % de la población autonómica. Su densidad media es de 12,4 habitantes por kilómetro cuadrado. En 2016 estos pequeños municipios perdieron un 2,2 % de sus habitantes, cinco veces por encima de la media autonómica.

Las únicas comarcas litorales con tasas de pérdida de población superiores al 2 % son la Marina Baixa y la Vega Baja, en la costa alicantina. El retroceso demográfico en ambos casos está ligado al éxodo de jubilados europeos, especialmente británicos y alemanes. Ambos colectivos llevan desde 2012 abandonando en masa su retiro dorado en el mediodía de la Comunitat ante el aumento de la presión fiscal.

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