Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Medidas extraordinarias

Los regantes del Júcar piden autorización a la CHJ para explotar los pozos de sequía

La escasez de lluvias en invierno agudiza la crisis y anticipa un período estival con todavía más dificultades en los embalses

El embalse de Contreras, en octubre de 2017, cuando apenas almacenaba el 10 % de su capacidad. Sigue en cifras similares.

El embalse de Contreras, en octubre de 2017, cuando apenas almacenaba el 10 % de su capacidad. Sigue en cifras similares. / fernando bustamante

valència

La situación de los embalses valencianos por culpa de la sequía es crítica y, a la vista de las escasas lluvias que han caído en este inicio de 2018 -en los próximos días tampoco se espera que cambie el panorama-, tiene visos de que irá todavía a peor.

Por ello, los regantes de la cuenca del Júcar ya han iniciado los trámites para solicitar la autorización a la Comisaría de Aguas -dependiente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ)- para poder utilizar los pozos de uso extraordinario para situación de sequía, según confirmó ayer a Levante-EMV Juan Valero, secretario general de la Unidad Sindical de Usuarios del Júcar (USUJ). Esta medida se sumaría a las restricciones de hasta el 20 % que ya se adoptaron a finales de 2017 en los riegos de regadío en el sistema Júcar-Turia.

Los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Medio Ambiente señalan que los embalses de la cuenca del Júcar se encuentran al 25,5 % tras subir apenas una décima en la última semana (852 hm3 sobre 3.337). Tan solo la cuenca del Segura, con un 14,9 % tras subir tres décimas la semana pasada, presenta peores registros (170 hm3 sobre 3.337).

Estas cifras son muy inferiores a las de enero del año pasado, cuando la cuenca del Júcar disponía de 1.087 hm3 embalsados y la del Segura, de 320. El panorama es aún más sangrante comparado con la media de los últimos diez años: 1.315 hm3 en el Júcar y 504 en el Segura. Y eso en una época en la que, en teoría, los embalses deberían estar recogiendo agua de cara a los críticos meses estivales.

«No solo no embalsamos, sino que estamos desembalsando», lamenta Valero. «Se prevé un verano muy complicado, por lo que ya hemos aplicado restricciones y hemos pedido recursos extraordinarios como los pozos de sequía, pero nos preocupa mucho con qué nivel van a estar los embalses para el año que viene», añade en vistas de la acumulación de períodos de sequía de los últimos años.

«Maquinaria obsoleta»

En la comarca de la Vega Baja, en la cuenca del Segura, ya se ha activado el uso de los pozos de sequía, aunque según señaló el presidente de la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunitat Valenciana (Fecoreva), Pepe Andújar, hasta 25 de ellos todavía no funcionan «porque la maquinaria estaba obsoleta». «Pedimos medidas concretas, no nos han dado soluciones y nos sentimos abandonados», criticó Andújar.

Tracking Pixel Contents