La entrada en vigor del Plan de Acción Territorial de Infraestructura Verde del Litoral (Pativel) no supone, tal como afirma la Administración valenciana, una vacuna contra el ladrillo en la primera línea de playa, sino que incluye «agujeros» por los que se pueden permitir hoteles, campings y otras instalaciones que pueden generar severos impactos sobre este codiciado territorio.

Según el texto que entró en vigor el pasado mes de mayo, los suelos no urbanizables de protección litoral deberán permanecer «en situación básica de suelo rural» y podrán formar parte de la red primaria de zonas verdes de acuerdo con las determinaciones del planeamiento de cada municipio.

Se trata en todo caso de los terrenos -unas 7.500 hectáreas- que contienen los mayores valores ambientales, territoriales, paisajísticos, culturales, educativos y de protección frente a riesgos y se sitúan, preferentemente, en los primeros 500 metros de costa.

«Son suelos en situación básica de suelo rural, con independencia de su clasificación urbanística, siempre que no tengan un programa de actuación aprobado o, en el caso de tenerlo, hayan transcurrido los plazos establecidos para su ejecución por causas no imputables a la administración», explica el texto oficial.

Este suelo puede ampliarse hacia el interior a través de conectores ecológicos tales como cauces fluviales, vías pecuarias o suelos en general que garanticen la conectividad con espacios naturales protegidos», añade.

Sin embargo, el Grupo Ecologista Gecen, uno de los de mayor prestigio en la Comunitat, sostiene que esta regulación no solo no incrementa la protección sino que incorpora novedosas vías para una nueva ocupación «traumática» del litoral.

A las miles de hectáreas que la burbuja inmobiliaria ha marcado en el territorio valenciano como urbanizables «se añade el Pativel con las 7.500 hectáreas que escaparon de la vorágine urbanística, cuya urbanización no estaba programada y permanecen vírgenes», explican.

«Al gobierno valenciano no le parece suficiente disponer de miles de hectáreas para seguir destrozando el litoral con decenas de miles de viviendas, y aprueba el Pativel para eliminar los últimos kilómetros de litoral virgen», critican.