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Perfil

El geógrafo que lucha contra la España radial

El corredor mediterráneo ha pasado de ser una entelequia que apenas defendían un grupo de ingenieros y profesores universitarios que se podían contar con los dedos de una mano a estar en boca de todos. Entre los defensores del eje ferroviario litoral que predicaron durante años en el desierto en las páginas de Levante-EMV a favor de la conexión ferroviaria litoral en alta velocidad y ancho europeo se encuentra Josep Vicent Boira (también Gregorio Martín o el Institut Ignasi Villalonga).

La soledad en la defensa del eje mediterráneo era tan abrumadora que, cuando el Puerto de València aún deshojaba la margarita sobre si adherirse al lobby Ferrmed y la Cámara de Comercio directamente lo rechazaba, Josep Vicent Boira fue el único que presentó una alegación ante la Comisión Europea para garantizar la conexión portuaria al ancho europeo.

Una anécdota que revela el trabajo incansable y desinteresado que durante muchos años ha desarrollado este profesor, «cabanyalero-canyamelero» militante que se atrevió a hacer un alegato contra la guerra cuando ejerció de pregonero en su barrio natal.

A Boira también le debe la ciudad de València los estudios más completos sobre la historia del Puerto de València y también el hallazgo de los planos del antiguo Palacio Real.

Josep Vicent Boira Maiques (València, 1963), es catedrático de Geografía Humana en la Universitat de València y profesor en el departamento de Geografía. Un puesto al que volverá con toda tranquilidad cuando supere la etapa de las nuevas responsabilidades políticas que ha ido encadenando en los últimos años.

Tras ser nombrado en 2015 secretario autonómico de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio a finales de mes pasará a ser el nuevo comisionado del corredor mediterráneo.

Boira fue premio Extraordinario de Licenciatura en 1986 y Premio Extraordinario de Doctorado en 1992. También amplió estudios universitarios en Italia y fue profesor visitante en la Universidad de Miami, por lo que domina el inglés y el italiano. Por ahora sólo se le resiste el francés. De 2006 a 2012 también fue director del Servei de política lingüística de la Universitat de València

Boira también es autor de una veintena de libros relacionados con la realidad urbana de la ciudad de València, el territorio, la economía valenciana, el eje mediterráneo y las temidas -durante años- eurorregiones que defendió con datos incontestables y de forma rigurosa.

Gracias a su prosa ágil y entrenida en su faceta como escritor obtuvo el premio 25 d'Abril de Recerca del Ayuntamiento de Benissa (1995), así como el de ensayo Joan Fuster de los Premios Octubre (2002), el premio Demetrio Ribes de Ingeniería, Urbanismo y Obras Públicas de la Generalitat Valenciana (2005), el premio Vicent Andrés Estellés (2007) de Narrativa Científica por una novela ambientada en la Menorca del siglo XVIII y el premio de ensayo Político Ramon Trias Fargas (2009) por un trabajo sobre las relaciones económicas entre Cataluña y Valencia.

Una colaboración por la que Boira ha trabajado de manera incansable durante años con el eje mediterráneo como nexo de unión y principal argumento contra la España radial ineficaz que no conecta los territorios de forma circular y eficiente.

Boira ya defendía el papel crucial de las infraestructuras en 2012, al presentar su libro «La tormenta perfecta»: «El corredor mediterráneo es un ejemplo del papel que puede y debe jugar la sociedad civil y del instrumento necesario para la recuperación económica y el futuro que Valencia necesita. Sin el eje mediterráneo es difícil articular soluciones como la reindustrialización la exportación, la logística o el transporte que cambie el modelo productivo. En Valencia necesitamos dos cosas y el corredor mediterráneo las materializa: una política cualitativa de acuerdos y elementos estratégicos y una política instrumental de infraestructuras que ayude a cambiar el modelo productivo».

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