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Memoria democrática

"Leoncio Badia sabía que un día lo que pasó en las fosas saldría a la luz"

Familiares de represaliados en Paterna y entidades memorialistas rinden un emotivo homenaje póstumo al que fue el enterrador en la postguerra

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L. Sena / C. Garcia | València

Con un "viva la República" y las notas del Himno de Riego salidas de un grupo de dolçainas ha culminado esta mañana el homenaje que las familias de personas fusiladas en el cementerio de Paterna han rendido al que fue el enterrador en los duros años de la postguerra, Leoncio Badia, en un acto organizado conjuntamente por las asociaciones vinculadas a las fosas, con la colaboración de la Diputació de València. Badia, quien quiso ser maestro y era republicano, acabó represaliado por la dictadura franquista, con el castigo de enterrar a decenas y decenas de los suyos, muertos por disparos de fusil en el llamado Paredón de España.

Décadas después de aquellos sucesos, que ahora están saliendo a la luz con detalle a raíz de la apertura de la mayoría de fosas (en el 'terrer' de Paterna se fusiló a 2.238 personas), los y las descendientes de aquel hombre "inteligente, valiente y con un gran corazón", como se le ha definido, han querido agradecer a Badia, en forma de homenaje póstumo en el Centre Cultural la Beneficència, y a su familia, que se jugara la vida para tratar de dignificar aquellas muertes y paliar el profundo dolor que provocaron. En las distintas intervenciones se ha insistido en que el enterrador guardó objetos personales para evitar que olvidara lo que pasó en Paterna, una vez los cadáveres fueron soterrados en fosas, porque sabía que "algún día saldría todo a la luz".

El acto ha estado presentado por Teresa Llopis, presidenta de la fosa 100 de Paterna, y por María Navarro, presidenta de la 126, y se ha celebrado en la sala Alfons el Magnànim de la Beneficència, en cuyo escenario se habían colocado distintas fotografías de fusilados en Paterna. Los diputados provinciales Rosa Pérez (Memoria Histórica) y Xavier Rius (Cultura) han asistido al emotivo reconocimiento, así como la exdiputada nacional y actriz Rosana Pastor, el exsíndic de Compromís, Antonio Montiel y el diputano en el Congreso por Compromís, Joan Balvodí. La hija de Leoncio, Maruja Badía, y algunos de sus nietos, también han participado en un homenaje que se ha realizado en el 'cap i casal' pero todavía está pendiente en Paterna. En las primeras filas estaban asimismo los hijos e hijas vivos de los represaliados.

Llopis y Navarro han recordado que el nombre de Badia era frecuentemente mencionado en sus respectivas casas hace años ya que sus familiares recordaban lo que hizo por sus antepasados represaliados. Por su parte, la presidenta de la Associació de Familars de Víctimes del Franquisme de les Fosses Comunes de Paterna, Amparo Belmonte, ha incidido en los últimos años de "dolor compartido" con otras personas en su situación, en el proceso de la apertura de las fosas, además de recordar que Badia "le dijo a su hija que no guardara rencor pero que no olvidara".

Uno de los momentos más emotivos ha sido el de la intervención del nieto del enterrador, Jacinto Montoya Badia, quien ha reconocido que vivía un "momento agridulce" por homenajear la memoria de su abuelo y recordar, al tiempo, "el infierno que pasaron las familias". "Fue condenado a enterrar a los suyos, obligado a enterrar cuerpos de los fusilados inocentes", ha expresado en un momento de su discurso, que ha tenido que interrumpir porque las lágrimas le ahogaban, mientras el público se ponía en pie en una ovación unámime. Estas ovaciones se han repetido en distintos momentos del acto.

El investigador Vicent Gabarda, autor de la obra de referencia para numerosas familias que buscan a sus antepasados represaliados, "Els afussellaments al País Valencià", ha defendido la figura de Badia y manifestado su desacuerdo con la referencia que de él hizo Max Aub en una de sus obras, ya que narraba que acudía cada día a la puerta de la cárcel modelo para intentar obtener algún dinero de los botones o los fragmentos de ropa que recuperaba. "No comparto ese comentario porque se ha demostrado que ni los fusilamientos eran los días que el autor marca, ni Leoncio tenía tiempo de ir a la modelo a hacer negocio", ha dicho con contundencia.

Celia Badía Soriano, nieta del homenajeado, ha reconocido también entre lágrimas que siente una conexión especial con su abuelo y que acude periódicamente al cementerio a reencontrarse con la historia que protagonizó. Además, ha reivindicado el "importante legado" que dejado en la familia de "rechazo absoluto al odio". Sus últimas palabras han sido para las personas represaliadas "de las que no nos podemos olvidar.

Además, han intervenido la periodista Conchi Cejudo, y un representante de la fosa 22 de Paterna y del Ateneu Republicano de la ciudad. La parte artística ha estado a cargo del poeta Vicent Camps, que ha recitado versos de Miguel Hernández, Machado, Vicent Andrés Estellés y Marc Granell, además de alguno propio. En la parte final, la organización ha obsequiado a los hijos e hijas vivos de las personas fusiladas con flores mientras que a la familia de Badia le ha entregado un centro floral para que coloque en su tumba y una placa cerámica. La Colla de Dolçainers i tabaleters L'Estrela Roja de Benimaclet ha cerrado el acto interpretando la Muixeranga y el Himno de Riego.

Una calle con su nombre

Por otro lado, el pleno del Ayuntamiento de Paterna aprobó hace más de un año, a instancias de Compromís, dar el nombre de Leoncio Badía a un espacio público en reconocimiento a su labor. Hace unas semanas, la formación valencianista recordó al gobierno del PSPV que aún no ha dado cumplimiento a aquel acuerdo. La propuesta es que se diera su nombre a la explanada delante del cementerio.

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