Durante el periodo de vacaciones escolares, la conciliación de la vida laboral y familiar se convierte en la cuestión que más quebraderos de cabeza se cobra. Los padres no saben qué hacer con sus hijos mientras cumplen con la jornada laboral. Es común recurrir a familiares para que se ocupen de ellos, pero también hay otras alternativas para que los hijos se mantengan entretenidos durante el periodo vacacional. Previamente a la organicación de la agenda estival de los niños, se debe de tener en cuenta las consideraciones de los psicólogos.

Los expertos recuerdan que no todo su tiempo debe basarse en la realización de tareas escolares o actividades, sino que necesitan espacio para relajarse, jugar, pasar tiempo en familia y también rato sin los padres, además de romper con la rutina habitual.

Alberto Soler, psicólogo infantil de València, reconocido por sus conferencias y por su contenido multimedia, asegura que «en el caso de los niños, divertirse y jugar es fundamental para su desarrollo al mismo nivel que la alimentación». Refuerza su argumento defendiendo que «jugar es un derecho recogido en la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas».

La Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó una encuesta sobre la salud de los niños en edad escolar y alertó de que llevar a cabo tareas escolares en casa les produce problemas en la salud, como, por ejemplo, el estrés. Es más, el informe de la OMS definió a España como uno de los países con más niños que se sienten presionados por los deberes. Del mismo modo, Alberto Soler afirma que «los deberes no son necesarios, excepto en algún caso concreto». Es por todo esto que hay que organizar el tiempo de ocio de los niños para que estén ocupados y no se aburran.

Idiomas

El aprendizaje de idiomas como necesidad está a la orden del día. El director del Departamento de Didáctica de La Lengua de Magisterio de la UV, Alexandre Bataller Català, opina que «a pesar de que se ha desacreditado el verano como periodo de estudio, sí es un buen momento para aprender una lengua». Eso sí, Alexandre recomienda que se sumerjan en el idioma enfocado a situaciones reales de uso, más que centrándose en el componente gramatical y también procurar que la barrera del esfuerzo se disimule.

«En algunos países europeos, como es en el caso de Alemania, se estudian las lenguas por grupos, es decir, estudian todas las lenguas germánicas a la vez; esto es la idea», argumenta Alexandre Bataller. Ante los patentes errores de los niños como intercalar palabras de diferentes idiomas a causa del aprendizaje simultáneo de diversas lenguas lenguas, el director Bataller defiende que «no hay que preocuparse porque al final de la educación primaria son capaces de diferenciarlas y usarlas correctamente».

Algunas de las actividades disponibles que les permite relacionarse con los idiomas son: Intercamp, un campamento de náutica, TEC València en Estivella, el campamento del parque natural el Saler o el campamento de Tenis JC Ferrero en Villena.

Campamentos

Las acampadas de verano pueden ser la mejor manera de compaginar la vida laboral con las vacaciones de los hijos. La pedagoga Amparo Ibáñez recomienda especialmente los campamentos para niños introvertidos o con fuerte dependencia paternal, ya que así se relacionan con otros niños. Aunque añade que también «le vendrá bien» a cualquiera que no padezca ningún problema porque esta actividad «ayuda a despertar inquietudes e intereses», según Amparo Ibáñez.

Además de campamentos, se pueden encontrar albergues juveniles en los que se desarrollan actividades, granjas escuelas, centros deportivos y escuelas de verano como, por ejemplo, el Mediterranean Surf School o el Albergue Juvenil Mar i Vent.

Control de dispositivos

La OMS advierte de que «es necesario reemplazar los periodos prolongados ante las pantallas por juegos más activos». El estudio de la psicóloga Sheri Madigan demuestra que cuanto más tiempo pasen lo niños centrando su atención a los dispositivos digitales, al cabo de unos años gestionarán peor la comunicación, las habilidades motoras, la resolución de problemas y las habilidades sociales en general. Del mismo modo, el estudio del pediatra Winterstein demuestra que se reduce también la imaginación. El Instituto Nacional de Estadística (INE) concluye que «la proporción del uso de las TIC es muy elevada, el 92,8 por ciento de los jóvenes de entre 10 y 15 años consume internet».

Ante este problema, Alberto Soler advierte de que hay que evitar totalmente la exposición a las pantallas antes de los dos años de edad. La importancia se debe a que «el cerebro del niño se desarrolla rápidamente durante estos primeros años, y los niños aprenden mejor de las interacciones con personas, no con pantallas», termina el psicólogo.

A pesar de las recomendaciones no se termina de aplicar ya que, según el estudio de Sondea, el 26% de los niños valencianos han estado expuestos a diferentes dispositivos un 7% de su vida antes de haber cumplido un año.