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Análisis

"La obsesión por la estética puede generar problemas mentales como la depresión"

Varios especialistas analizan hoy los efectos del 'tsunami estético' de la sociedad actual y plantean alternativas para llegar a la belleza real

"La obsesión por la estética puede generar problemas mentales como la depresión"

"La obsesión por la estética puede generar problemas mentales como la depresión"

Centros de belleza, gimnasios, clínicas estéticas e implantes de silicona. Ante el crecimiento de la preocupación por la imagen corporal, los excesos estéticos y deportivos comienzan a perfilarse como un problema de salud pública. Salta a la vista cuando alguien pasa por un quirófano para someterse a una operación de cirugía estética, pero ¿qué pasa en el interior de esas personas? Según el profesor de Bioética en la Universidad Cardenal Herrera CEU de València y también coordinador del texto divulgativo Belleza fantasma y deporte a lo loco que se presenta esta tarde en el Palacio de Colomina, Emilio García, «se exponen a infinidad de problemas como la ansiedad o la depresión porque no todos aceptan su cuerpo».

La mayoría de personas, dice el profesor de Bioética, pasan por quirófano «sin tener un problema físico objetivamente hablando». «Otra cosa es que alguien presente un tabique nasal desviado y le cueste respirar, entonces la intervención está más que justificada», manifiesta.

No obstante, García remarca que con el estudio no pretenden «demonizar» la cirugía estética sino al contrario. «Somos partidarios de que si alguien quiere someterse a una operación, lo haga, pero con moderación ya que los excesos no son buenos», explica el coordinador. Y es a lo que se está llegando a fecha de hoy. Personas con ansiedad y con cuadros de depresión, ante lo que García muestra su rechazo: «No hay nada de malo en que nos sobre algún kilo o en que tengamos la nariz un poco más grande de lo normal». «Estamos llegando a un punto en el que la sociedad se está obsesionando con el físico, convirtiéndose en la presa de la estética cuando la belleza debe ser un elemento armonioso».

El estudio, que nace de la propia curiosidad de García, pretende ofrecer, a grandes rasgos, las consecuencias del 'tsunami estético' de la sociedad actual y plantear recomendaciones para la búsqueda de una belleza más real «porque nuestro cuerpo, por muchas operaciones de cirugía estética que sufra, nunca estará al 100 %». Es aquí donde, según García, reside el principal problema.

Influencia de las redes sociales

Otro de los autores que ha participado en el texto es el profesor de Teoría de la Publicidad en la Universitat Jaume I, Carlos Fanjul, quien explica a este periódico que las redes sociales juegan un papel fundamental a la hora de establecer deteminados cánones de belleza.

¿Y qué colectivo es más propenso a sufrir este tipo de imposiciones? Los jóvenes cuyas edades están comprendidas entre los 14 y los 20 años «ya que la imagen lo es todo para ellos», puntualiza Fanjul. Los cánones de belleza que se muestran a través de las redes sociales -especialmente desde Instagram- influyen a la hora de «que los jóvenes valoren su propio cuerpo y su autoestima haciendo que quieran tener la misma fisionomía que el influencer de moda», relata el profesor.

Concretamente, Fanjul habla sobre la vigorexia en el estudio coordinado por el profesor del CEU. Este fenómeno, que supone una adicción al ejercicio físico, afecta más a los chicos y lleva poco tiempo tipificado como enfermedad y «suele ser más dificil su detección porque el primer síntoma se traduce en una mejora física», dice Fanjul. «Lo que queremos es que se informe sobre esta enfermedad porque se sabe muy poco si lo comparamos con otros trastornos como la anorexia o la bulimia», expresa el docente.

Clasificación de operaciones

Según explica García a este periódico, la cirugía estética también es un campo en el que se pueden establecer clasificaciones. En este caso, las más demandadas por la mujeres son, por este orden, mamoplastias (aumento de pecho), rinoplastias (nariz), abdominoplastias, liposucciónes y blefaroplastias (párpados y bolsas en los ojos). De hecho, el profesor de Bioética explica que la operación con mayor nivel de insatisfacción «es la rinoplastia porque los pacientes nunca acaban de estar del todo contentos».

En los hombres, las intervenciones quirúrgicas que más se repiten son los injertos capilares y también las liposucciones. Pese a esto, García también manifiesta que en los últimos años están creciendo las operaciones de vaginoplastia, en el caso de las mujeres y de alargamiento de pene en el caso de los hombres.

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