El año 2019 concluyó con 235 desapariciones activas de menores de edad en la Comunitat Valenciana, de las cuales casi un 40 % corresponde a migrantes tutelados fugados de centros que, en muchos casos, huyen de los mismo para viajar a países del norte de Europa -Alemania y Suecia, entre otros- en busca de familiares o amigos.

Según el informe de personas desaparecidas dado a conocer ayer por el Ministerio del Interior, los menores suponen casi la mitad de los casos activos en la C. Valenciana, un 48 %, concretamente. En total, el año se ha cerrado con 488 desaparecidos, la mayor parte de los cuales son hombres.

Interior hace una distinción, importante, entre el número de denuncias interpuestas y los casos activos, que apenas son un 2,37 %. Así, en toda España se recogieron 202.529 denuncias por desaparición de personas de cualquier edad en 2019, pero a 31 de diciembre solo continuaban activas 5.529. El resto, esto es, el 97,63 % de esas denuncias, ya se había resuelto al terminar el año.

Otro dato relevante es distinguir entre denuncias y personas, ya que existe un elevado grado de reincidencia entre quienes deciden irse sin avisar. Así, las 202.529 denuncias acumuladas en toda España el año pasado corresponden en realidad a 121.113 personas.

El informe también pone de relieve que la mayor parte de las desapariciones se resuelven, y lo hacen de manera positiva, en los primeros siete días a partir de la interposición de la denuncia.Así, el 64 % de las desapariciones se cesan en el plazo de una semana; un 74 % de las restantes, en dos semanas; un 82 %, en un mes; y sólo un 8 % tardan más de seis meses en ser resueltas.

Las fugas de menores, ya sea de centros o de sus domicilios, suponen el 67 % de las denuncias totales, pero también son las que más favorablemente se resuelven. De hecho, como ya se ha dicho, cuando se habla de casos activos, se reducen al 48 %, y de esas, un número importante son de menores tutelados que se van de los centros donde están acogidos.

Teniendo en cuenta que la mayoría se producen en el tramo de edad próximo a los 18 años, la mayoría se incluyen al año siguiente en lo que Interior ha dado en llamar casos cesados-latentes, esto es, cesan porque el menor ha dejado de serlo y, por tanto, ya no puede seguir estando tutelado por la Administración -son los llamados menores no acompañados (menas), que han llegado dentro de los flujos de inmigración irregular-, pero sigue latente porque no se ha averiguado su paradero (suelen continuar viaje).

Por esa razón, es el grupo que más ha crecido en los dos últimos años, coincidiendo con el importante incremento de llegada de migrantes irregulares por vía marítima a las costas españolas.

El informe también aporta un dato relevante: solo un 1,54 % de las desapariciones acaban con el fallecimiento de la persona. El suicidio, con un 43 % de los casos, es la principal causa de esas muertes, seguida por las provocadas por causas naturales (22 %) y las accidentales (17 %). Solo un 8 % de los desenlaces fatales son muerte violentas.