Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Volver a casa: una odisea... y una ruina

Valencianos atrapados por la cuarentena en otros destinos ven dispararse el coste de los vuelos hasta el triple en pocas horas - Asociaciones de consumidores denuncian la negativa de algunas aerolíneas al reembolso de los billetes cancelados mientras las compañías piden flexibilizar las condiciones para evitar la quiebra

Los últimos días no solo se han convertido para muchos valencianos (para ciudadanos de todo el mundo, en realidad) en un laberinto angustioso para volver a su tierra, bien desde destinos lejanos en medio de vacaciones, bien desde otros lugares de residencia donde el avance del coronavirus hacía recomendable regresar a casa. También ha sido un dilema desde el punto de vista económico.

Es lo que está ocurriendo, por ejemplo, con los aproximadamente dos centenares de españoles que se han visto atrapados estos días en Bali (Indonesia), entre ellos un grupo de valencianas que había visto cómo sus vuelos eran cancelados. Cada hora que pasa encuentran menos opciones de salir por el creciente número de restricciones en los países donde hacen escala los vuelos de regreso. Ayer, el grupo de valencianas que se encontraba en esta situación, tras pasar el día en aquel aeropuerto y múltiples gestiones, lograron un cambio de vuelo que, en las próximas horas, les traerá a casa sin penalización. Porque las alternativas son un auténtico dispendio.

La Embajada de España en Indonesia, según anunció en Twitter, ha logrado un centenar de plazas dentro de un chárter fletado para salir de Bali hacia Lituania. El coste, 1.300 euros por billete, lo que provocó un gran malestar entre los afectados, que van saliendo como pueden y que esperaban que el 'rescate' de España fuera más asequible: «A ver quién se lo puede permitir», señalaban.

Peor aún eran las alternativas que se encontraban consultando on line o directamente tratando con aerolíneas: «Hemos visto vuelos por 4.000, 5.000 euros...», señala una de los jóvenes en esta situación.

Los precios se han disparado ante la caída de la oferta, pero no solo para regresar desde el otro lado del mundo. Una joven alicantina que prefiere mantener el anonimato ha decidido regresar desde Londres, donde la situación se ha desbordado esta semana tras la caótica gestión de Boris Johnson, provocando una desbandada de europeos hacia sus lugares de origen. Muchos han dejado sus contratos laborales en pausa, en el mejor de los casos; otros, directamente se han despedido. Según relata, un vuelo que pudo reservar hacia l'Altet pasó en pocas horas de 60 euros, ya por encima del precio habitual, a 300 euros.

En estos días de cancelaciones y cierres del espacio aéreo, las quejas de los usuarios se están multiplicando. Una valenciana que reside a caballo entre la ciudad y Bruselas lamentaba ayer los problemas que está encontrando con Ryanair para recibir un reembolso por los billetes de vuelos cancelados. Al ser un motivo de fuerza mayor, no existe derecho a indemnización, pero sí a recuperar en dinero.

¿Reembolso o bono canjeable?

En este sentido la asociación de consumidores Facua ha denunciado a Vueling por no permitir la devolución del importe de los vuelos cancelados por orden de las autoridades. Al parecer, cuando la compañía comunica al usuario la cancelación del vuelo contratado sí informa de la posibilidad de solicitar el reembolso de la reserva abonada. «Sin embargo, al iniciar los trámites para solicitarlo, el consumidor recibe una respuesta de la empresa donde se le impone como única solución la obtención de un 'bono por el importe total de su reserva para usar en su próximo viaje. El cupón es válido para todas las compras a través de la página web de Vueling hasta el 31 de diciembre de 2020'», explica Facua.

La entidad señala que eso va en contra de la directiva europea. «No hay discusión jurídica, el reglamento europeo es claro: si hay cancelación del vuelo la aerolínea no puede imponer el bono», apunta a este diario su portavoz, Rubén Sánchez. «Eso como mínimo lo está haciendo Vueling, y estamos indagando con otras compañías», añade. «Hemos pedido además a distintos ministerios una norma que decrete que ante la decisión de no volar obligado por la situación se garantice también la devolución o un bono de dos años que no implique penalización para el consumidor, tanto a aerolíneas, como hoteles y agencia de viaje», concluye.

Frente a esto, la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), que aglutina cerca de 80 aerolíneas que operan en España, ha pedido al Gobierno que flexibilice la política de reembolsos y adopte medidas excepcionales para evitar el hundimiento de las compañías. En concreto, «se propone la devolución de los billetes a través de bonos de viaje ( vouchers) como solución para evitar la quiebra por falta de liquidez de muchas compañías y no dejar a los pasajeros sin ningún tipo de compensación», señala.

La asociación recuerda que las aerolíneas se han tenido que acoger a ERTE y que, otros países «ya se han movilizado y han salido al rescate del sector aéreo, facilitando ayudas directas al sector, además de bonificaciones temporales de las tasas aeroportuarias, caso último el de Noruega».

Compartir el artículo

stats