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Paraje

El elevado censo de aves en el Tancat de la Pipa confirma su recuperación

El filtro verde junto a l'Albufera vuelve a llenarse de vida tras el grave brote de botulismo aviar

El elevado censo de aves en el Tancat de la Pipa confirma su recuperación

El elevado censo de aves en el Tancat de la Pipa confirma su recuperación

El censo de aves en el Tancat de la Pipa certifica una recuperación «espectacular» tras el brote de botulismo aviar que provocó la muerte de 659 ejemplares de distintas especies. Situación que obligó a la desecación de las diferentes lagunas en junio de 2019. La semana pasada SEOBirdlife registró en uno de los recuentos hasta 400 fochas. «Una barbaridad», señala Pablo Vera, biólogo del colectivo conservacionista. Una señal positiva de que en este filtro verde junto al lago de l'Albufera se reinstaura poco a poco la biodiversidad que le situó como ejemplo a copiar por muchos países. Aunque Vera advierte de que tantos ejemplares en ocasiones se convierte en un arma de doble filo. «Si la gran mayoría no van a criar ocupan el espacio y sobreexplotan los recursos, pero eso no lo sabemos aún», apunta.

En la misma línea se expresa Matthieu Lassalle, de Acció Ecologista Agró y que gestiona también el funcionamiento de este enclave propiedad de la Confederación Hidrográfica del Júcar. «Es pronto para hablar de nidificación pero la recolonización vegetal, que es la base del ecosistema, es brutal», enfatiza. De hecho, destaca la presencia de millones y millones de ejemplares de Daphnia, conocida como pulga de agua. «Las lagunas tienen un aspecto increíble, con agua transparente, como hacía tiempo que no veíamos», explica.

Un refugio con el arrozal seco

Con el arrozal seco en invierno, Lassalle recuerda que el Tancat de la Pipa se convierte «en un refugio de lujo» en el Parc Natural de l'Albufera. «Es una alternativa para muchas especies», recuerda este biólogo encargado del mantenimiento y de las visitas guiadas al público, actividad cancelada en tiempos de covid-19. Y destaca que, tras el «reseteo» del enclave, la vida ha vuelto con fuerza.

La vegetación acuática sumergida ha vuelto a salir, como era previsible en ecosistemas húmedos. En ese punto, Lassalle destaca que han vuelto a «activarse» hasta dos especies distintas de carófitos (algas) que llevaban desde los años setenta enterradas Otra cosa son los invertebrados, que tienen que volver a recolonizar, pero Vera incide en que todas las sensaciones «son buenas».

El Tancat de la Pipa estuvo más de cuatro meses seco, se llenó entre octubre y noviembre para después volver a vaciarlo comprobando la eficiencia de los nuevos sistemas de bombeo instalados, que permitirán futuros drenajes más rápidos. «Si podemos vaciar en una semana mejor que en tres», señalaba entonces Mario Giménez, delegado en la Comunitat Valenciana de SEOBirdlife. Al igual que Acció Ecologista Agró hacen los controles semanales y alternando turnos por seguridad e higiene por el coronavirus.

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