Velatorios con acceso restringido solo para familiares de primer grado por consanguinidad y afinidad. La nueva norma la hizo pública ayer la Conselleria de Sanitat Pública con carácter preventivo, al entender que los recintos funerarios son espacios proclives a la expansión de la covid-19. Se amplia así la restricción que ya existía para aquellos casos donde el fallecimiento era consecuencia del virus. La resolución, firmada el pasado miércoles por la consellera Ana Barceló, afecta tanto a las establecimientos públicos como los privados con el fin de asegurar el distanciamiento social y etiqueta respiratoria.

Si las funerarias disponen de salas autorizadas para ceremonias religiosas, se aplicará la misma prohibición. La norma viene justificada por el «alto riesgo de contagio de la enfermedad que se puede producir en aglomeraciones de personas en espacios cerrados». En ese sentido, se explica que es recomendable «evitar estas situaciones, no siendo aconsejables las reuniones en velatorios, tanatorios y otros establecimientos funerarios». «Los velatorios de personas fallecidas en tanatorios y cualquier otro establecimiento funerario, así como las ceremonias de cremación, presentan una alta asistencia de familiares y allegados, y con esta medida se pretende evitar un mayor número de contagios y proteger a familiares y a los profesionales que participen en los servicios», razona.

No solo para afectados

En la orden, publicada ayer en el Diari Oficial de la Generalitat, se recuerda que queda sin efecto la resolución del pasado 12 de marzo de la consellera de Sanidad Universal y Salud Pública, en la que las medidas especiales en los velatorios y las prohibiciones se circunscribían solo a aquellos donde el fallecido lo era por causa del contagio de Covid-19. Ahora, se extienden también a todas las ceremonias sea cual sea la causa del deceso.

Barceló recuerda que el decreto 463/2020 que declara el estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus, con la suspensión de la apertura al público de determinados locales y establecimientos o de actividades que puedan suponer un riesgo de contagio por las condiciones en las que se esté desarrollando. Y si en el plano individual incide en guardar las medidas de seguridad e higiene, en el colectivo hace hincapié en las de limpieza y desinfección, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y del Ministerio de Sanidad.

Lo cierto es que las empresas de servicios funerarios, en una medida generalizada y extendida en todas las comunidades autónomas, ya han ido limitando el acceso a sus distintas instalaciones para velar por la seguridad de las familias y de sus trabajadores, en un intento por atajar la expansión de la covid-19.