El ministerio que dirige Manuel Castells ha dejado en manos de las universidades la posibilidad de que el curso actual finalice de forma online, sin que el alumnado vuelva a las clases presenciales. Esa es una de las conclusiones de la Conferencia General de Política Universitaria, que se celebró ayer tras una convocatoria urgente, y en la que participó la directora general de Universidades de la conselleria, Pilar Ezpeleta.

Tras la reunión telemática del ministerio con los representantes autonómicos, desde el Gobierno se detalló que las «decisiones últimas corresponden a las universidades en el ejercicio de su autonomía», en colaboración con la comunidad autónoma correspondiente en cada caso, aunque sí solicitó «hacer un esfuerzo para coordinar y complementar las políticas en la medida de lo posible, intercambiando experiencias y metodologías en beneficio de todos».

Hoy, lo que ya se dejó entrever ayer se ha confirmado, en una reunión que han mantenido las cinco universidades públicas valencianas con la Conselleria de Universidades. Como han hecho público, el curso universitario acabará con la docencia impartiéndose "online" y l

Conscientes de que la actual situación sanitaria dejaba en el aire que se pueda volver a las clases presenciales (pronto se inician las vacaciones de Semana Santa y Pascua y los universitarios acaban a finales de mayo), en la conferencia estatal ya acordaron que las universidades deben prepararse «para todas las eventualidades (...) tanto en las actividades docentes que aún se realizarán en este curso como en la evaluación final», lo que deberá definir cada universidad.

Esto, -cuya posibilidad ya trató la Conferencia de Rectores (CRUE) con el ministro el pasado lunes, en una videoconferencia en la que participaron Mavi Mestre, rectora de la Universitat de València (UV) y Eva Alcón, de la Jaume I de Castelló- ya lo han puesto en marcha tanto en la Universitat Politècnica de València como en la UV, que ya preparan un posible fin de curso con las aulas vacías.

Eduardo Vendrell, vicerrector de Estudios de la UPV, explica que ya trabajaban desde hace «muchos» días «con un escenario más que probable de que no vuelva la presencialidad», pero conscientes de que lo complicado es pasar de un modelo presencial a uno no presencial -lo que ha ocurrido-, y no a la inversa.

Como reconoce, «flota en el aire la idea de que no se vuelve a la presencialidad; hay una gran probabilidad de que será así». Por eso, para estar «prevenidos» si la situación de excepcionalidad se alarga, ya se dio instrucción a los docentes de generar modelos de evaluación, además de docencia, a distancia, que ahora deberán validar las comisiones académicas de los títulos, para generar la «mayor garantía posible» al alumnado, que en ningún momento «debe sentirse abandonado», según el vicerrector. Esta es una de las prioridades estos días, además de que el profesorado «equilibre los contenidos», ya que «no es lo mismo la docencia online que la de a distancia», recuerda Vendrell.

Por su parte, la Universitat de València ya anunció el miércoles por la noche que el calendario académico se mantiene (con el fin de clases el 20 de mayo y el inicio de los exámenes el 25), y que las previsiones de evolución de la pandemia «supondrán que la docencia universitaria finalice en la modalidad a distancia».

Flexibilidad con los pagos

Otro asunto del que informó la UV es que, debido a las dificultades actuales, se suprimen los procedimientos de anulación de matrícula por impago de recibos. Asimismo, la Universitat se compromete a que, cuando se den situaciones de impago y los estudiantes justifiquen situaciones económicas adversas, se aplazará el pago; y anunció que en las próximas semanas convocará el programa propio de ayudas y solicitará al ministerio una línea para el acceso a internet de los estudiantes.

En este sentido, la UPV estudiará los casos «uno a uno y con la mayor flexibilidad» de los estudiantes que no puedan pagar o que soliciten la devolución del importe de alguna asignatura.

En ningún caso, y esto también lo aclara el ministerio, ningún alumno perderá el curso.