El Ministerio de Sanidad confirmó ayer un total de 10.935 muertos con coronavirus desde el inicio de la crisis en España, después de registrar otros 932 fallecidos (un incremento del 9,31 %) en las últimas 24 horas, en las que sigue ralentizándose el número de contagiados con 7.472 nuevos casos (6,77 %), que ya alcanzan la cifra de 117.710. Asimismo, 6.416 pacientes están ingresados en la UCI, 324 más (5,31 %, dos puntos más que el jueves), y otras 8.270 personas más se han recuperado de la enfermedad (34,73 %, casi el doble), con lo que ya son 30.513, según los últimos datos facilitados por el departamento que dirige Salvador Illa.

No obstante, las 932 muertes registradas en este último balance suponen 18 menos que el jueves, lo que representa la primera bajada en términos absolutos desde hace cuatro días. En los próximos días se comprobará si por tanto las 950 muertes registradas el jueves marcan o no el pico máximo de fallecidos y por tanto el momento a partir del cual comienza el descenso en la cifra diaria de fallecidos.

Criterios distintos

En cualquier caso, la jefa de área del centro de emergencias sanitarias, María José Sierra, señaló que «no tiene mucho sentido» comparar los contagiados y fallecidos entre distintos países porque no todos los Estados tienen los mismos criterios de vigilancia y clasificación de casos. Hay que tener en cuenta que en España sólo se contabilizan los enfermos graves y los sanitarios, que es al grupo de población a las que se realiza los test de detección. Los casos leves, e incluso en la Comunidad de Madrid algunos de los hospitalizados y diagnosticados con criterios médicos y sin test, no aparecen en la estadística.

Aún así, Sierra aseguró que el nuevo balance de Sanidad «confirma la tendencia» de que la epidemia crece a un ritmo más lento, gracias a las medidas de confinamiento. A este respecto, el doctor Fernando Simón añadió que las tendencias «son correctas» y se está consiguiendo el objetivo que se pretendió con el último endurecimiento de las medidas: que la semana que viene las UCI no estén saturadas en todo el territorio. Sí que lo están en las zonas con más contagiados. Si bien, según los datos de hospitalizaciones y pacientes en estas unidades de intensivos se observa «la misma tendencia a la reducción», según subrayó Sanidad.

El riesgo de la marcha atrás

Simón afirmó que en estos momentos la transmisión está «en uno o por debajo de uno», lo que quiere decir que cada contagiado transmite el virus a una persona o menos, pero existe el riesgo de que si se levantan las medidas de confinamiento haya una «marcha atrás». Por eso, el experto detalló que se está estudiando si mantener todas las medidas o desescalar algunas. A este respecto apuntó que si se relaja el confinamiento -que el Gobierno extenderá durante todo abril-, habrá que «aprender» a protegerse con lo hacen los japoneses: saliendo de casa con mascarillas y reduciendo los contagios de riesgo.