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Mollà autoriza la caza por los daños a cultivos, aeropuertos y línea del AVE

Conselleria admite que los destrozos de la fauna silvestre «están alcanzando niveles incompatibles con la rentabilidad» de la actividad agrícola y permitirá el control justificado de conejos o caza mayor

Daños en las cortezas de los árboles frutales y también en los sistemas de goteo en naranjos.

Daños en las cortezas de los árboles frutales y también en los sistemas de goteo en naranjos.

La Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica ha tenido que activar el control de determinadas especies cinegéticas, levantando parcialmente la suspensión por el estado de alarma. La Dirección General de Medio Natural señala como destacables los daños por conejo de monte, jabalí y otras especies de caza mayor en cultivos destinados a productos de primera necesidad. «Están alcanzando niveles incompatibles con la rentabilidad de la actividad y requieren una actuación urgente», apunta desde el departamento que dirige Fran Quesada. Pero no solo eso. También se ha detectado «un incremento de los riesgos asociados a fauna salvaje en el entorno de infraestructuras de comunicación, especialmente aeropuertos y líneas de alta velocidad».

La administración autonómica permite, siempre de forma justificada, que los agricultores, los titulares de las infraestructuras de transporte o las personas designadas para el control de los rumiantes silvestres por cuestiones sanitarias puedan actuar «sobre los ejemplares causantes del problema». El permiso se dará al propio labrador, como cazador responsable, o en su defecto al que proponga. En el caso de cultivos en zona común de caza o por cualquier otra incidencia será un agente medioambiental quien levante acta de esta circunstancia y emita el correspondiente permiso de control ordinario o subsidiario. Entre los requisitos establecidos por conselleria, está el de que la producción agrícola «sea de bienes de primera necesidad destinados al abastecimiento del mercado de la alimentación».

Un ocupante por vehículo

Solo podrá intervenir un cazador, sin apoyo de huroneros u otros auxiliares. Condición que solo cambiará cuando los cultivos sean mayores de tres hectáreas, con un cazador por cada hectárea o fracción. En todo caso, deberán ejercer la actividad con una distancia al menos de dos metros entre cada persona. Los desplazamientos se harán con solo un ocupante por vehículo, con tres jornadas de control por un permiso que deberá acompañarse por la resolución de conselleria. No se permiten modalidades colectivas, en parejas o grupos.

En aeropuertos y linea del AVE serán las empresa responsables del mantenimiento y seguridad las que llevarán a cabo los controles con las autorizaciones vigentes antes de decretarse el estado de alarma.

Contra las enfermedades

También se anula la suspensión para abatir rumiantes silvestres con síntomas de sarna carcóptica. Los controles cinegéticos podrán llevarse a cabo exclusivamente por las personas designadas previamente por los titulares de los espacios cinegéticos. «En ningún caso comportará la comercialización de los trofeos», se recalca en la resolución a la que ha tenido acceso Levante-EMV. De todos los ejemplares abatidos se tomarán únicamente algunas muestras que se congelarán porque mientras continúen en vigor las medidas de prevención por la covid-19 «no se recogerá el cuerpo completo del animal para su análisis en laboratorio».

La conselleria de Mireia Mollà responde así a las reclamaciones de asociaciones agrarias como la Unión de Llauradors i Ramaders y AVA-Asaja, o la Federación de Caza de la Comunitat Valenciana. En las últimas semanas estos colectivos venían alertando del problema generado por la proliferación de plagas como el conejo, corzos, jabalíes o cabras.

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