El personal sanitario, en primera línea en esta la lucha contra el coronavirus, es uno de los colectivos profesionales en el que más cicatrices emocionales va a dejar el paso de la crisis de la Covid-19. Para evaluar el impacto psicosocial de la pandemia y cuantificar objetivamente el nivel de estrés acumulado entre los sanitarios, e

Dicho estudio, del que todavía no se han extraído conclusiones, se está llevando a cabo en el ámbito nacional y ya se han recogido más de 3.100 encuestas entre los profesionales sanitarios. Según fuentes del Hospital General de València, el todos los miembros que conforman el grupo IMPSICOV trabajan con un interés común: «valorar de forma objetiva, mediante una escala validada previamente en la literatura científica, el grado de estrés asociado a la crisis sanitaria por el coronavirus».

«Nuestro objetivo es evaluar las consecuencias, no las causas. Es decir, evaluar el impacto emocional de la crisis Covid-19 en todos los profesionales sanitarios de toda España con el objetivo de conocer y atender su lado más vulnerable», explica Carolina Romero, adjunta del servicio de Anestesiología y Reanimació del Hospital General e investigadora principal del estudio.

Como metodología, los profesionales interesados están cumplimentando una encuesta que se rellena en unos pocos minutos y respeta todas las normativas legales, indicaron estas mismas fuentes. Esta iniciativa, que se puso en marcha el pasado 9 de abril, se ha difundido por medios digitales y contactos profesionales y ha despertado el interés de todo el colectivo sanitario.

«Este trabajo es una iniciativa pionera de los profesionales de nuestro hospital que, como todos, nos hemos visto ante una situación desconocida. En este momento, profesionales sanitarios de todas las comunidades de España están participado y ya llevamos recogidas más de 3.100 encuestas. Esto no se podría haber conseguido sin un gran equipo de todas las especialidades y categorías profesionales», añade María Otero, anestesista e investigadora del estudio.

Dicho estudio ha sido aprobado por el Comité de Ética en Investigación con Medicamentos (CEIM) del Hospital General de València. Tal y como explica Carlos Delgado, integrante del grupo IMPSICOV, «esto marca la diferencia porque, aunque se pueden encontrar más encuestas que pretenden evaluar distintos aspectos de los efectos de la crisis COVID, nuestro grupo de trabajo plantea un estudio de investigación, con preguntas que no están elegidas por apetencias personales o al azar, sino que se atienen a instrumentos de medida y escalas previamente validadas».

Enseñanzas para otras pandemias

Los promotores del estudio aseguran que el objetivo es estudiar las reacciones emocionales y sacar conclusiones para poder extraer enseñanzas que sirvan para el futuro, «para poder instaurar medidas específicas que minimicen el impacto psicosocial si los profesionales vuelven a vivir una situación similar alguna vez».

Juan Catalá, jefe de sección del servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital General, explica que, según las primeras conclusiones del estudio, «a pesar de que la mayoría de los encuestados siente miedo de lo que pueda venir tras la crisis, el 80% siente que su trabajo supone una aportación a la sociedad en el proceso de resolución de la crisis sanitaria. Esto muestra el grado de implicación del personal sanitario».

Otros resultados provisionales señalan que más del 70% de los encuestados tienen relaciones satisfactorias con sus compañeros, el 80% de los profesionales se siente preparado para realizar de forma profesional y competente su trabajo y 6 de cada 10 trabajadores encuentra muy difícil conciliar la vida familiar en estos momentos.

Tras la resolución de la crisis, este grupo lanzará una segunda encuesta. Esto permitirá obtener de forma global una puntuación en el momento de la crisis y otra puntuación cuando se haya retomado la normalidad, lo que permitirá estudiar el estrés de una manera evolutiva.

«Esta iniciativa nos ha permitido lanzar el primer estudio científico a escala nacional, liderado desde este equipo de profesionales valencianos. Sin embargo, esta no es una preocupación solo de España, sino que otros países y revistas muy conocidas en el ámbito médico, como el New England Journal of Medicine, recalca en su artículo publicado el 13 de abril la importancia del impacto psicosocial en el personal sanitario», añade Delgado.

Desde IMPSICOV están interesados en ampliar esta iniciativa y colaborar con otros colectivos que también están sufriendo los efectos psicosociales de esta crisis y que compartan el mismo interés y punto de vista constructivo de aprender de lo vivido para mejorar de cara al futuro. También prevén lanzar otra encuesta para evaluar el impacto psicosocial de la crisis del Covid-19 en los trabajadores de las farmacias comunitarias de toda España.