Los zumos, smoothies y batidos han cobrado fuerza como forma sencilla y rápida de aumentar el aporte de vitaminas, fibra y minerales, aunque para que resulten más atractivos al paladar el porcentaje de frutas frente a verduras suele ser muy desigual y, en la mayoría de los casos, contienen azúcares añadidos o mantecas para lograr una textura más agradable.

Así lo advierte Mirella Benlliure, nutricionista de Salud Deportiva en el Hospital Vithas 9 de Octubre de València, para quien la «receta ideal» de un smoothie sería de tres partes de verdura frente a una de fruta: pepino, espinaca, zanahoria y pera, por ejemplo.

Según Benlliure, conviene controlar muy bien los ingredientes de cualquier alimento bebido, ya que además de cantidad, podemos estar incluyendo un volumen importante de calorías y/o azúcares.

«El problema añadido cuando no son caseros y lo tomamos en una terraza o lo compramos en un supermercado es que sus etiquetas aseguran estar ofreciendo productos naturales pero lo cierto es que luego, en la mayoría de los casos, suelen estar cargados de edulcorantes, azúcares o incluso manteca de frutos secos, elevando las calorías de manera exponencial», explica.

Una forma de compensar un sabor menos dulce del que, en principio, puede resultar más apetitoso, es buscar formas refrescantes y atractivas para aromatizar el smoothie, como unas hojitas de menta, hierbabuena o jengibre, indica la experta.