La conferencia de presidentes autonómicos afloró ayer las profundas discrepancias sobre los criterios defendidos por cada comunidad para fijar el reparto del fondo no reembolsable de 16.000 millones que anunció el pasado domingo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, advirtió ayer de que los parámetros definitivos de la distribución todavía no se han fijado, tras mostrarse receptiva a las diferentes propuestas puestas encima de la mesa. «Podemos aceptar que haya una parte destinada a la pandemia vinculada al gasto en cada comunidad, pero el sistema de financiación no puede ser el modelo de reparto, como proponen algunos presidentes», defendió durante el encuentro el jefe del Consell, Ximo Puig, que pidió que los criterios sean transparentes, objetivos y evaluables. «Los que hacemos un mayor esfuerzo fiscal tendríamos que tener más recursos. Se ha de respetar la singularidad entre territorios», incidió Puig. Por su parte, las comunidades del Noroeste de España -Asturias, Galicia, Cantabria y Castilla y León- reclamaron a Pedro Sánchez que los fondos de compensación tengan en cuenta el envejecimiento demográfico, mientras que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, pidió que la población tenga mayor peso del que se ha planteado hasta ahora (según la cual el 80 % lo decidiría la incidencia del coronavirus en cada territorio sólo al 20 % el número de habitantes-, una tesis compartida por la C. Valenciana o Murcia. Otros dirigentes regionales reclamaron más fondos para atender los gastos hospitalarios.