Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Temor a que la pandemia relegue la ayuda a los países en vías de desarrollo

El Fons per la Solidaritat, que agrupa a 122 pueblos y mancomunidades, reclama a los ayuntamientos que mantengan sus planes de cooperación

Temor a que la pandemia relegue la ayuda a los          países en vías de desarrollo

Temor a que la pandemia relegue la ayuda a los países en vías de desarrollo

Las políticas de cooperación internacional y de solidaridad con países en vías de desarrollo son de las primeras a caer ante una crisis. Bien lo saben en el Fons Valencià per la Solidaritat, con sede en Xàtiva, que en la crisis de 2008 vio como los socios reducían la aportación, e incluso alguno se dio de baja, ante los estragos de la burbuja inmobiliaria. El Fons sufrió una reducción importante de ingresos que afectó a proyectos que desarrolla en países de Centro América y América del Sur. La crisis sanitaria de la covid-19 ha despertado el temor a unos efectos similares, por lo que lanza un llamamiento a los municipios y entidades a no menguar su solidaridad pese al coronavirus. Remarcan que la cooperación es ahora más necesaria con los países que carecen de recursos. La covid-19 es «un nuevo examen al compromiso de los municipios», proclama Esteve Ordiñana, técnico del Fons.

El Fons Valencià cree que la solidaridad no puede detenerse en tiempos de pandemia. Cuenta actualmente con proyectos de cooperación en tres países: El Salvador, Bolivia y Ecuador. En el primero tienen en marcha un proyecto para fortalecer los consejos municipales (ayuntamientos). Trabaja para que todas las fuerzas políticas participen y tengan representación en esos consistorios, y no solo el partido ganador, que solía acaparar todo el poder, sin oposición.

Promover el comercio

En Ecuador cuenta con varios proyectos en marcha, entre ellos uno de apoyo a una cooperativa de mujeres que confecciona sombreros de paja toquilla. La acción, tras tres años de cooperación, se centra en el proceso de comercialización internacional del producto. También tiene en marcha un proyecto turístico con una mancomunidad que agrupa a cuatro municipios; así como un proyecto de ayuda a mujeres víctimas de violencia machista desplegado en dos municipios.

Por lo que respecta a Bolivia, coopera en proyectos de igualdad y mujer. Uno para impulsar la participación de la mujer; otro para crear un oficina de la mujer en San José de Chiquitos; y un tercero de empoderamiento de jóvenes de la provincia de Guarayos, el departamento de Santa Cruz.

Además, el Fons mantiene el proyecto Ser Dona al Sud, que este año acabó justo antes de decretarse el estado de alarma. Los últimos actos tuvieron lugar en Gandia y Els Poblets, explica Esteve, y dos citas se cayeron del calendario, lo que facilitó que las mujeres llegadas de los países sudamericanos adelantaran el viaje de regreso. Llegaron a Ecuador un día antes de que el país cerrara las fronteras por la crisis sanitaria.

Campaña de sensibilización

Una crisis que sí ha afectado de lleno a las actividades y campañas de sensibilización del Fons previstas en varios municipios para los meses de marzo a junio. Estas citas se han aplazado y el Fons confía en recuperarlas cuando la pandemia lo permita. También espera que el calendario de actividades programado para el último trimestre del año pueda celebrarse. La covid-19 ha aplazado las actividades en colaboración con la Diputació de València sobre un proyecto de sociedades en paz; y ha alterado la asamblea del Fons prevista para finales de mayo, que se ha aplazado a julio. El Fons contempla, si la pandemia y las restricciones sanitarias siguen, realizar vía online jornadas, seminarios y otras actividades.

Son los efectos más inmediatos de la crisis sanitaria en la cooperación y la actividad del Fons. Los temores a las consecuencias económicas en el funcionamiento del organismo comienzan a disiparse después de que el 72 % de los 122 socios (113 ayuntamientos y 9 mancomunidades) han hecho efectiva ya su aportación, han consignado la cuota de este año. Una cuota que varía atendiendo a varios factores, como la población de los municipios, la implicación en proyectos o convenios concretos. Además, cuatro municipios han solicitado sumarse al Fons, dos de ellos con la tramitación ya avanzada y pendiente de aprobarse en una sesión plenaria, como Albalat dels Tarongers y Gilet.

«Si no trabajan, no comen»

La pandemia ha alterado, entre otras, las prioridades de las administraciones públicas, aunque desde el Fons apelan al «mayor compromiso en la cooperación al desarrollo de las entidades locales». Pero la incertidumbre se ciñe en qué pasará a partir del próximo año, por lo que el organismo ha hecho un llamamiento a ese compromiso de las administraciones locales puesto que a esos países aún no han llegado al pico de contagios. «No están preparados para el impacto de la pandemia. Aquí hay ERTEs, ayudas de las administraciones, que allí no hay. Son economías de subsistencia, en las que la gente, si no trabaja, no come» alertan.

Compartir el artículo

stats