El municipio valenciano de Bicorp se encuentra ubicado en la comarca de La Canal de Navarrés, un territorio situado en la vertiente oriental del Macizo del Caroig. Razón por la cual se trata de un espacio geográfico caracterizado por el agua, por los paisajes que han ido modelándose a partir de la acción de este recurso natural. Son numerosos los manantiales, los saltos de agua, las formas cársticas originadas por la disolución de la caliza. La localidad se sitúa sobre una colina rodeada por un meandro del Barranco Moreno. Configurado por un terreno abrupto, accidentado, el término municipal de Bicorp limita con Cortes de Pallás y Millares al norte; con Quesa al sur y al este; y con los municipios de Teresa de Cofrentes y Ayora al oeste.

Con pasado árabe, Bicorp fue una alquería musulmana dividida en dos baronías: Bicorp y Benedriz. Los árabes, fundadores del municipio, le pusieron el nombre de Buquerben, que significa «hijo de Al-Ben-Bucar". Los moriscos habitaron estas tierras hasta su expulsión en el año 1609. Desde esta época es destacable el llamado Azud de los Moros, estructura picada en piedra viva para el almacenamiento de las aguas fluviales. Este pasado musulmán se ve reflejado en su casco urbano, el cual presenta una distribución con calles estrechas, laberínticas, enrevesadas, muchas en pendiente, que permiten intuir al visitante la disposición de las curvas de nivel del promontorio en el que se asienta. El entorno urbano está dominado por bosques de pinos y matorrales mediterráneos, y campos de olivos.

A mediados del siglo XX, con 1.234 habitantes, la población empezó a sufrir el éxodo rural, hacia municipios de mayor tamaño, debido al escaso número de posibilidades que existían. Hoy con una población de 533 habitantes, gran parte de la economía del municipio se basa en la agricultura, donde destaca la cosecha de olivos, almendros y árboles frutales, y la ganadería. Los productos más destacados son el aceite, la carne y la miel. También destaca su gastronomía, propia de municipios de la media montaña valenciana: las carnes a la brasa, el gazpacho manchego con carne de caza, el mojete arriero, los griñones, el arroz al horno y el arroz con hierbas aromáticas de las sierras cercanas.

Un medio físico

mediterráneo, atractivo

Bicorp posee un clima mediterráneo con rasgos del clima continental debido a su lejanía respecto al mar, su altitud y especialmente a su localización respecto a los relieves que lo protegen de la influencia marina. Es por ello que se registra una gran amplitud térmica entre los meses calurosos de verano y los meses templados de invierno. También llama la atención la amplitud térmica diaria.

Las 12.000 hectáreas de superficie forestal que se extienden por el término de Bicorp suponen, además de un recurso destacado, un gran atractivo turístico. Bicorp es naturaleza. Los ríos Ludey, Fraile y Cazuma surcan el territorio creando parajes insólitos que invitan a disfrutarlos realizando excursiones, a pie o en bicicleta, como el recorrido de las sendas que dan acceso al Pico Caroche (Caroig), a la Gola Lucino, a la Muela de Bicorp o al Pico del Buitre. Este recorrido es una buena excusa para contemplar la abundante vegetación compuesta por un típico bosque mediterráneo con carrascas, robles, sabinas, enebros o fresnos junto a pinos carrascos y rodenos. Con cierta frecuencia, entre sus abruptos y escarpados barrancos cabe la posibilidad de observar a la cabra hispánica, al muflón o diversas aves rapaces como el águila, las lechuzas y al gato montés. Bicorp se caracteriza por su biodiversidad.

El patrimonio cultural

del pueblo de Bicorp

Entre las calles de la localidad de Bicorp destacan la Iglesia Parroquial y el Castillo Palacio de Bicorp. La Iglesia Parroquial, construida en el año 1620, está dedicada a San Juan Evangelista; es de una sola nave, de planta rectangular y capillas laterales. El Castillo Palacio de Bicorp es de estilo renacentista y fue construido en el año 1555 por Luis de Vilanova Rumeu, el primer Barón de Bicorp. Situado en la Plaza del castillo, se conserva en la fachada la puerta principal con arco de medio punto con el escudo heráldico del Conde de Bicorp.

Otro elemento histórico destacable de Bicorp se haya en el entorno de su casco urbano. Sobre la ladera de un monte se encuentran los restos de una fortificación del siglo XVII conocida como el Fuerte de las Pedrizas que sirvió como refugio en la lucha contra los moriscos. Además, es destacable como se ha apuntado anteriormente el paisaje urbano del pueblo. Un paseo por sus callejuelas nos rememora etapas del pasado.

Bicorp, referente del Patrimonio

de la Humanidad

Bicorp es un territorio muy atractivo para los interesados en pinturas rupestres, abundantes en su término municipal. En esta localidad valenciana se haya uno de los abrigos más importantes del arte rupestre levantino, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1998. A través de estas pinturas se reflejan las costumbres y la forma de vida que tenían nuestros antecesores mediante la representación de escenas de caza, domésticas etc. Existen varios lugares donde se pueden observar estas pinturas como "la Cueva de la Araña", donde se hayan diferentes escenas de caza y animales y su pintura más conocida que representa la recolección de la miel. Otro de los lugares destacables por sus elementos patrimoniales es el "Barranco Moreno" donde también se encuentran diferentes pinturas del arte rupestre levantino. Estos espacios de gran valor histórico y artístico se pueden visitar mediante los recorridos organizados por el centro de interpretación "Ecomuseo de Bicorp". Un ejemplo de cómo el patrimonio cultural singular puede constituir un recurso para el desarrollo rural y la revitalización de su economía local mediante el turismo cultural.

El "Ecomuseo de Bicorp", de gran atracción turística, nace del nexo del patrimonio natural, arqueológico y etnológico. Un espacio cultural que a través de sus salas de exposición permite conocer el arte esquemático y el levantino, la forma de vida de nuestros antepasados. Dispone de una sala dedicada a los dinosaurios. De esa manera, Bicorp dispone de un espacio que se ha convertido en un referente cultural y en un interesante atractivo turístico tanto para el municipio como para la comarca donde se organizan talleres, conferencias a parte de sus exposiciones que impulsan el patrimonio del territorio valenciano.

En el municipio también se han documentado diferentes poblados ibéricos y de la Edad de Bronce. Ejemplos de ellos son el Poblado de la Rotura o el Castillo de los Morcones.

Ante la situación que vivimos tras la pandemia por el COVID-19 el turismo de proximidad se presenta como una alternativa para destinos de interior como Bicorp, en donde son abundantes los parajes naturales, y sobresalen sus atractivos históricos y culturales. Un municipio que cautiva tanto al turista que busca el descanso, las breves historias del medio rural, la buena compañía, el paisaje atractivo y la excelente comida, como a aquellos visitantes motivados por la experiencia de sumergirse en un estilo de vida radicalmente diferente al suyo, en vivencias singulares con la naturaleza y en el contacto con lo diferente.