Al mirar a la Tierra desde la Estación Espacial Internacional, los astronautas ven nubes grandes y blancas que se extienden por todo el planeta. Pero una vez abandonas las inmediaciones de la Tierra, la palabra 'nube' ya no significa esa estructura blanca que, a simple vista, es como una esponja y produce lluvia.

La NASA ha publicado estos últimos días, la curiosa formación de nubes cerca de los agujeros negros. Unas nubes cósmicas que han sido captadas por los telescopios espaciales. Pues bien, dentro de casi todas las galaxias se encuentra un 'núcleo galáctico activo', que conocemos como agujero negro y que está absorbiendo y desgarrando la materia cerca de su horizonte.

El gas cercano se arroja hacia fuera creando una capa o 'nube' que se expande en el espacio durante miles de años. La NASA explicó, a través de una investigación llevada a cabo por los astrofísicos Randall Dannen y Daniel Proga, que esto se debe a que la radiación de energía alta de las partículas alrededor del agujero negro puede expulsar una cantidad significativa de gas y polvo en el espacio.

Al principio de estudiarlas, los científicos se pensaban que eran un flujo de gas suave y pequeño, pero lo cierto es que son grumosas y pueden ser de gran tamaño. Se pueden llegar a expandir hasta 1 parsec (3,3 años luz) desde el agujero negro.

Un artículo publicado en Astrophysical Journal Letters muestra que el calor es extremadamente intenso cerca de los agujeros negros. Es por ello que el gas puede fluir rápidamente hacia afuera. De alguna manera, tiene que haber condiciones perfectas para que se puedan formar grumos, ya que si el gas se acelera demasiado, no se enfriará lo suficiente para formarlos.

La investigación sobre el misterio de la formación de 'nubes' cerca de los agujeros negros fue apoyada con una subvención por parte de la NASA. El siguiente paso para los investigadores es abordar el misterio de por qué algunas nubes se mueven extremadamente rápido, aproximadamente a 10.000 kilómetros por segundo, ¿lo llegaremos a saber?