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El PP de València ensaya la foto de la (casi) unidad

Acuerdo de los principales poderes populares valencianos para que Vicent Mompó, el bendecido por Génova, sea el nuevo presidente provincial

El PP de València ensaya la foto de la (casi) unidad

Hay imágenes que cuentan más de lo que enseñan. A última hora de la mañana de ayer, el PPCV difundía una fotografía de algunos de los principales barones del partido en València al lado del alcalde que han decidido que sea el candidato de consenso para presidir el PP de la provincia. Lo que hace tres años no consiguieron y derivó en una guerra que acabó en un golpe encima de la mesa de la dirección central imponiendo una comisión gestora.

La imagen dice mucho por quienes aparecen: es una manera de afirmar sin palabras que el alcalde de Gavarda, Vicent Mompó, es el candidato de los que están en la foto. Y dice por quienes no figuran retratados: intenta señalar que el elegido (o el aceptado, según quien) no es el candidato del hombre fuerte del PP en Alicante, Carlos Mazón, a quien se le ha vinculado, o del último presidente provincial en València, Vicente Betoret, ahora en el equipo de dirección en Madrid, y del que Mompó ha sido hasta ahora hombre de confianza.

Betoret se enfrentó en aquella batalla de 2017 que acabó como el rosario de la aurora con Mari Carmen Contelles, la candidata de la presidenta autonómica, Isabel Bonig, y la foto de ayer es una manera de intentar decir que los dos ganan ahora. O los dos pierden.

Ganan porque Mompó es un afín a Betoret y porque al final hoy es Bonig la que aparece como promotora de la opción de consenso. Pierden porque realmente el peso principal del diputado provincial y alcalde de Gavarda viene por el hecho de ser el bendecido por el número dos del PP y encargado de la maquinaría orgánica, Teodoro García Egea.

El secretario general del PP no estaba, evidentemente, en la foto, pero tardó poco en aplaudir la solución adoptada. Su mensaje en redes sociales también dice bastante: «Los mejores equipos necesitan a los mejores líderes. Gracias Isabel Bonig por tu trabajo al frente del PPCV». Es una manera de reconocer a la líder que haya apartado la tentación de presentar a uno de los suyos y se haya puesto al frente de una operación de consenso aunque no haya elegido ella al nuevo hombre fuerte en una provincia clave para el PP.

Es un riesgo que corre la síndica en Corts: que le crezca un contrapoder a su sombra y que pueda aliarse en su contra con el barón de Alicante. Pero cualquier otra opción que buscar la unidad tenía muchos más riesgos. Incluso podría haber acabado con ella fuera de juego en cuestión de semanas.

No obstante, si los congresos (tanto el provincial como el de Alicante y el València ciudad) se convocan ahora, en un momento social complicado, es porque la consigna de unidad estaba clara.

El contexto ha jugado un papel importante, admitían ayer dirigentes de distintas familias populares (porque las hay, como en todos los partidos). La sociedad no aceptaría en una situación de crisis sanitaria y económica una guerra interna. Sería letal. Todos lo sabían.

Para todos Mompó no era el mejor, pero era el que mejor valía para todos al tener la bendición de García Egea (decir Génova quizá sea excesivo).

La unidad escenificada en la foto de ayer no es total, por otra parte. No está lo que los dirigentes actuales llaman el PP de antes, aunque muchos de ellos (y ellas) ya estaban en cargos entonces: en aquel PP que arrasó en las urnas de 1996 a 2011 y acabó sepultado por más de una veintena de causas judiciales por corrupción. Una parte de él, representado por Francisco Camps y Pedro Agramunt, se agrupa en Foro Populares 2020. En el partido dan por hecho que uno de los suyos, Juan Vicente Pérez, se presentará a la presidencia provincial, aunque no descartan un pacto antes del congreso, que será previsiblemente en la segunda quincena de julio y telemático.

A Mompó le resta hasta entonces la tarea de componer una ejecutiva que integre a la mayor parte de sensibilidades y con rostros de peso. Será su primera prueba.

Por cierto, en la foto de ayer estaban, además de Bonig y Mompó, la diputada nacional Belén Hoyo (la valenciana más cercana a Pablo Casado), el senador Fernando de Rosa, la portavoz en el Ayuntamiento de València, María José Catalá, y el presidente de la gestora, Juan Ramón Adsuara.

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