Sobre un terreno abrupto, rodeado por extensas alineaciones montañosas de material calizo se asienta Chera, un municipio del interior valenciano. Pertenece a la comarca de Requena-Utiel, si bien se localiza en las inmediaciones del dominio de las estribaciones meridionales del Sistema Ibérico, como es el caso de la Sierra de Enmedio, con la orientación característica de NW a SE. Limita al Norte con los términos municipales de Loriguilla y Sot de Chera, del cual se segregó en 1841, al Este con Gestalgar y al Sur con Siete Aguas y la capital comarcal, Requena. El clima de su territorio es mediterráneo con manifestaciones continentales, es decir, clima templado de veranos secos y amplitudes térmicas importantes, diarias y estacionales. Su superficie es de 49,7 km².

Chera destaca en particular por unos espacios naturales de contrastada belleza resultado de la combinación de una singular geomorfología (montañas y valles) así como de la hidrografía (barrancos y el río Reatillo), y en particular la acción del agua. Unos paisajes resultantes que están reconocidos y protegidos mediante la creación del Parque Natural de Chera y el Parque Geológico, que es el primer parque de este tipo en la Comunitat Valenciana, y uno de los tres existentes en España. Estos magníficos espacios que envuelven Chera despiertan un gran interés turístico, motivo de cierto desarrollo del turismo rural.

Un poblamiento singular condicionado por el éxodo

El pueblo destaca por su planta diseminada, en la que destacan los barrios. Con un diseño urbanístico disperso, el municipio está distribuido en 12 barrios, fundados entre los siglos XVIII y XIX por las diferentes familias que fueron estableciéndose en una extensa vaguada flanqueada por elevaciones montañosas. Fue anteriormente lugar de poblados moriscos, hasta su expulsión a principios del siglo XVII.

Chera, como otros pueblos del interior, ha padecido el éxodo rural. Una emigración que ha tenido como consecuencia el abandono de la mayor parte de esos barrios tradicionales. De hecho, la población reside mayoritariamente en el barrio "Grande", mientras que el resto de barrios están prácticamente abandonados e incluso en ruinas. La población actual no alcanza los 500 habitantes (474) mientras que a principios del siglo XX residían unos 1.200 vecinos.

El sector económico tradicional es la agricultura, como tantos pueblos del interior, donde destacan los campos de almendros y olivos. Esa tradición agrícola y ganadera se visualiza en su término mediante antiguas construcciones de arquitectura rústica realizadas mediante piedra en seco. En las últimas décadas se ha realizado un trabajo de rehabilitación en algunas de ellas, pero la gran mayoría se encuentran en ruinas y abandonadas. Encontramos una amplia variedad de esas construcciones, como neveras, canales, lavaderos, molinos, barracas y pajares.

El agua en Chera: el río Reatillo y el paisaje kárstico

Muy próximo a Chera se encuentra el embalse de Buseo, el más antiguo de la cuenca del Turia construido durante los primeros años del siglo XX, entre 1903 y 1915. Permite regular el caudal del río Reatillo. Éste es el principal afluente del Turia. La erosión diferencial del río se aprecia en las laderas que lo flanquean; en ocasiones el río discurre encajado. Esa erosión diferencial ha formado angostos desfiladeros, gargantas y cascadas de extraordinaria belleza, que aquí reciben el nombre de "chorreros", que se pueden observar tanto en el cauce del río Reatillo como en algunos de los barrancos tributarios.

Chera es un referente del paisaje y formas kársticos, consecuencia de los procesos de disolución de la roca caliza de las montañas cheranas a través del río y sus diversos afluyentes. Como consecuencia destacan numerosas formaciones geológicas como las cavidades, más de 1.000 catalogadas, entre las que sobresale la sima de la Arcolla con un pozo de 57 metros de caída. El material calizo y las corrientes subterráneas dan lugar a abundantes manantiales, más de 300, originados por las aguas pluviales y la alternancia de materiales geológicos permeables e impermeables. Chera es tierra de fuentes y manantiales. Al oeste del pueblo hallamos las Cuevas de la Garita y el "Chorrero", un espacio de gran valor paisajístico formado por una cascada y varias cavidades. Un lugar de obligada visita para el turista.

El Castillo de Chera, un referente de la arquitectura defensiva

El municipio de Chera fue dominado por los árabes hasta la conquista cristiana de Jaime I. Uno de los elementos arquitectónicos de esa época más destacable es su castillo almorávide, del siglo XII. Se encuentra parcialmente en ruinas, pero despierta gran interés turístico. Se ubica en una privilegiada posición sobre un altozano próximo al municipio, en el Barrio del Conde. Era lugar de vigilancia de la vega y de control de las redes viarias próximas. En el entorno del castillo se hallan las ruinas de la ermita de la Virgen de los Ángeles, fundada en 1687, de las que resta una bóveda de cañón.

El Parque geológico de Chera, un atractivo turístico singular

El Parque Geológico de Chera fue creado por la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento de Chera en 1999 y se extiende por la mayor parte del término municipal. En el parque se muestran todos los sucesos que tuvieron lugar durante los últimos 150 millones de años en la Cordillera Ibérica, y por lo tanto incluye el período del Cretácico con la extinción de los dinosaurios. Entre los tres yacimientos localizados se han registrado un total de catorce especies diferentes. Para conocer los detalles de este entorno natural singular, el parque cuenta con un museo y centro de interpretación en el que se muestra una colección de fósiles, minerales y rocas. Del mismo modo se ha diseñado una serie de itinerarios para recorrer el parque, acompañados por paneles informativos y puntos de observación de fallas, fósiles, estratos, etc.

El Parque natural de Chera - Sot de Chera, un referente territorial

El municipio de Chera comparte con su localidad limítrofe de Sot de Chera el Parque Natural de Chera - Sot de Chera, el cual fue declarado como espacio natural protegido por la Consellería de Territorio y Vivienda en 2007. Ocupa 6.451 hectáreas, y parte de su territorio ha sido incluido en el Lugar de Interés Comunitario (LIC) de la "Sierra Negrete" por su interés florístico. El parque dispone de unos destacados valores medioambientales, culturales y paisajísticos por su biodiversidad, geodiversidad y riqueza hidrológica. Las características geográficas del entorno junto con el clima han favorecido la existencia y mantenimiento de una gran variedad de hábitats, entre los cuales sobresalen las formaciones de enebros y sabinas, los bosques mediterráneos de tejos y de encinas.

*Departament de Geografia. Universitat de València