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Postura

"La Universitat debe sentarse a hablar con el CSIC y tender puentes"

El cofundador del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas y exdelegado de la entidad científica en València llama al diálogo para resolver la polémica por el desalojo de una planta del edificio

Edificio del centro mixto de investigación, el Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2Sysbio), ubicado en Burjassot.

Edificio del centro mixto de investigación, el Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2Sysbio), ubicado en Burjassot. levante-emv

El científico y ex delegado del Consejo superior de investigaciones científicas (CSIC) en València (1996-2001 y 2009-2019), José Pío Beltrán Porter, reinvidicó ayer que «la Universitat de València se siente a hablar con los responsables del CSIC para tender puentes». Beltrán Porter hace una llamada al «diálogo» para solucionar el incidente surgido en el I2Sysbio (Instituto de biología integrativa de sistemas) que ha acabado con la dimisión el pasado viernes de los dos codirectores del centro, José Luis García López (CSIC) y Juli Peretó (UV), al negarse a desalojar a cuatro equipos de investigación de la cuarta planta del I2Sysbio donde la Universitat ha decidido instalar, de forma unilateral, a un equipo investigadores del IPL (Laboratorio de procesado de imágenes).

El científico José Pío Beltrán conoce bien el proyecto del I2Sysbio ya que fue uno de sus impulsores durante la etapa de Esteban Morcillo al frente del rectorado de la Universitat de València, que pudo construirse gracias a la llegada de fondos Feder a la Universitat. No ha sido el único instituto que ha inspirado el exdelegado del CSIC en la Comunitat Valenciana ya que también fue cofundador del Instituto de biología molecular y celular de Plantas (Ibmcp) donde sigue como profesor de investigación «ad honorem» tras su jubilación.

Instituto único en España

«Una colaboración entre dos instituciones que da como resultado un instituto único en España como I2Sysbio debe cuidarse y mimarse para garantizar la confianza mutua. Una decisión unilateral como la que se ha adoptado genera inseguridad jurídica, por lo que deben volver a tenderse puentes», reivindica ante Levante-EMV.

En caso contrario las consecuencias podrían ser catastróficas ya que una posible pérdida de confianza en la colaboración entre el CSIC y la Universitat podría desembocar en el traslado del I2Sysbio, a otra universidad o a otra ciudad. De hecho, fue un proyecto por el que la ciudad de Madrid peleó para albergarlo en su origen, aunque fue la Universitat quien logró apuntarse el tanto.

Desde que la UV y el CSIC firmaron en 2016 el convenio de colaboración para desarrollar el I2SysBio -el único instituto de biología integrativa de sistemas que existe a nivel estatal- el centro se ha convertido ya en un referente en el ámbito europeo. En 2017, los investigadores procedentes de ambas instituciones se instalaron en el edificio que fue diseñado especialmente para desarrollar los trabajos relacionados con este campo. Actualmente, en el I2SysBio trabajan 14 grupos de investigación. Cuatro tienen sus laboratorios en la planta que la UV quiere desalojar, más un quinto equipo de cinco personas que debe llegar en septiembre.

La ansiada reunión entre la UV y el CSIC podría haberse producido ayer ya que la presidenta del CSIC, Rosa Menéndez, acudió a València para asistir a la presentación de la declaración de intenciones para la creación de la «Aliança de Tecnologies Innovadores» y reunirse con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig. Al acto también acudió la rectora de la Universitat de València, Mavi Mestre. Menéndez declinó hacer declaraciones. El encuentro entre ambas no se produjo, por problemas de agenda de Mestre, según pudo saber Levante-EMV.

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