Las parroquias situadas en zonas de veraneo han abierto la temporada estival con el foco puesto en brindar «una cálida acogida a los visitantes y turistas, conscientes de que se trata de un verano atípico que supone un desafío para todo el sector», según Gustavo Riveiro, delegado de Turismo y Tiempo Libre del Arzobispado de Valencia. Así, las parroquias que incrementan su afluencia en periodos vacacionales dispondrán como años anteriores de sacerdotes de refuerzo, procedente de diferentes diócesis españolas, que ayudarán en los servicios pastorales en las zonas turísticas durante los meses de verano.

En líneas generales se ha ido constatando el descenso del turismo con motivo de la Covid-19, «retrotrayéndose a los años anteriores al boom», según Gustavo Riveiro. Así lo ha afirmado igualmente Francisco Revert, párroco de san Nicolás de Bari del Grao de Gandía, quien ha asegurado que «se ha notado que viene menos gente que otros años por estas mismas fechas». Por el contrario, Manuel Ortí, párroco de la Asunción de Nuestra Señora de Carlet, afirma que, «al tratarse de una zona con una mayoría de apartamentos, la gente sigue viniendo porque o son propietarios,o se alquilan».

En el caso de la capilla de la playa, «se ha acondicionado para cumplir las medidas de seguridad, marcando los sitios y habilitando pasillos». En su mayoría se trata de «un turismo nacional y de veraneo, porque con la situación actual nadie quiere salir de viaje al extranjero». En la misma línea, Fernando Mañó, párroco de Nuestra Señora de Loreto de Xàbia, considera que «en la parroquia no ha habido un descenso de la afluencia, y hemos continuado con las celebraciones y retiros con normalidad». Para Gustavo Riveiro, «el turismo es un valor transversal, ya que toca a todo tipo de personas y culturas».

Precisamente en una reunión el pasado 23 de junio entre párrocos de diferentes zonas turísticas, Riveiro animó a los participantes a «acercarnos al sector turístico con gestos concretos, como organizar celebraciones litúrgicas».

En la reunión «se compartieron ideas sobre cómo afrontar esta situación» y se expusieron «las principales dificultades a las que se enfrentaba cada parroquia». Asistieron representantes de Cullera, Grao de Gandía, Benissa, Tavernes de la Valldigna, Miramar, Daimús, Piles, Puerto de Sagunto, Denia, Teulada-Moraira, entre otras parroquias. Igualmente se ha solicitado «cuidar la seguridad, observando atentamente las normativas de aforo, distancia y todas las precauciones necesarias».