La doctora Begoña Bermejo, del Hospital Clínico Universitario de València y miembro de la Junta Directiva del Grupo GEICAM, ha señalado que es necesario implantar medidas para evitar que próximas pandemias o rebrotes de COVID-19 vuelvan a paralizar la investigación oncológica.

Durante el 'webinar' 'Retos y cambios en la nueva era. ¿Cómo será la investigación y la asistencia a los pacientes con cáncer de mama?', coorganizado por el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama y Roche, los expertos que participaron coincidieron en que las limitaciones de la actividad asistencial, la dificultad para atender presencialmente a los pacientes por motivos de seguridad o por la reducción de recursos en los hospitales y la disminución de las cirugías y las pruebas de cribado, no parecen de momento haber producido un impacto significativo sobre la supervivencia de estos pacientes.

"Ojalá aprendamos de esta situación para dejar de arrastrar dinámicas del pasado que no aportan eficiencia, hacer cambios estructurales e implantar formas de trabajar nuevas para mejorar la atención", ha resaltado la doctora Ana Santaballa, del Hospital Universitario y Politécnico la Fe de València y miembro de la Junta Directiva de GEICAM.

"Hay que aprovechar que la investigación se ha mostrado clave para solucionar la actual crisis sanitaria para reclamar mayor apoyo a esta actividad por parte de las instituciones y de los órganos gubernamentales, una mejora de la financiación y una disminución de las trabas burocráticas para el desarrollo de los programas de investigación y de las condiciones en las que se lleva a cabo esta actividad, en particular en cáncer de mama", ha añadido Begoña Bermejo.

Gran parte de la investigación se ha visto paralizada durante la pandemia, sobre todo el reclutamiento de pacientes, si bien los procedimientos han continuado. Este freno se ha producido porque muchos laboratorios de investigación están integrados en las universidades y aún hoy permanecen cerrados. "Debemos impedir que esto vuelva a ocurrir, regulando el uso de estas instalaciones de manera independiente de estos centros y sobre todo dotando de mejores medios a los institutos de investigación sanitaria de nuestro país para que puedan competir en investigación", afirma esta oncóloga.

Respecto a investigación clínica, uno de los pilares fundacionales de GEICAM, la doctora Bermejo considera que habría que flexibilizar las exigencias requeridas para los ensayos clínicos, que en ocasiones resultan excesivas, sin menoscabar su calidad científica y garantía de la seguridad de los pacientes que participan en los mismos.

Uno de los cambios que ha llevado consigo la pandemia es la modificación de los procedimientos para la autorización de fármacos, así como de las herramientas de manejo de la información clínica de los pacientes. "Es momento de plantear a las agencias reguladoras la revisión de estos procedimientos para simplificar los requerimientos y acortar los tiempos de aprobación de fármacos para tratamientos oncológicos en general y en particular del cáncer de mama", subraya.

"Debemos aprender de lo ocurrido, ser capaces de garantizar la investigación en cáncer de mama en cualquier situación, e incorporar las nuevas herramientas y los cambios que, de manera forzada, nos hemos visto obligados a introducir para asegurar la viabilidad de los ensayos clínicos y el acceso a nuevos fármacos, eliminando gran parte de la burocracia y acortando los tiempos pero manteniendo la calidad científica y la seguridad del paciente, con el objetivo siempre de disminuir la mortalidad de los pacientes con cáncer de mama", concluye la doctora Bermejo.