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Las familias apuestan por mantener tareas educativas online tras la pandemia

Un estudio de los grupos de investigación GemEduco e InnovaMide realizado durante el confinamiento revela que el 57,1 % cree "necesario incluir alguna actividad de enseñanza habitual por internet" cuando se haya superado la covid-19

Desinfección de sillas y pupitres en una clase de Infantil de València, en mayo.

Desinfección de sillas y pupitres en una clase de Infantil de València, en mayo. EFE/Manuel Bruque

Más de la mitad de las familias vería con buenos ojos que, una vez superada la situación de pandemia actual, el alumnado continuara realizando alguna actividad online desde casa, lo que ayudaría tanto a los escolares como a sus progenitores a desenvolverse cada vez con mayor solvencia en las plataformas digitales y el mundo online.

Este es uno de los resultados del informe técnico «La escuela en casa», que el Grupo de Evaluación y Medición: Educación para la Cohesión Social (GemEduco) y el Grupo de Innovación Educativa (InnovaMide) de la Universitat de València (UV), realizaron durante el confinamiento, más en concreto desde el 4 de mayo hasta el 21 de junio.

El estudio, al que ha tenido acceso Levante-EMV, destaca por su amplia muestra, pues recoge datos de un total de 5.539 estudiantes (el 70,27 % de la Comunitat Valenciana, aunque también hay de otros puntos de España, y el 52 % de escolares de Primaria), refleja que un 57,1% cree «necesario incluir alguna actividad de enseñanza habitual por internet cuando pase la pandemia». De este porcentaje, una de cada tres familias (el 33,4 %) indica que le sería útil para aprender también a usar esos medios tecnológicos junto a sus hijos e hijas; y en uno de cada cuatro casos (25,7 %) para comprender mejor lo que estudian los pequeños.

Además, casi en la mitad de los hogares, el 47 %, se cree que un mayor dominio de la tecnología se traducirá en una mejor comunicación con el centro educativo y colaboración con los maestros (35 %). Pero sobre todo, lo que destacan desde casa es que integrar totalmente las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) en el ámbito educativo puede contribuir a que los más pequeños «aprendan a usar mejor los medios tecnológicos» (69 %) y «mejorar su educación» (43 %).

Como apunta el catedrático Jesús Miguel Jornet, coordinador de GemEduco y uno de los dos responsables del estudio -junto al también catedrático José González Such-, estos son algunos de los resultados más sorprendentes para el equipo, pues los progenitores están «dispuestos a que se mantuviera algún tipo de actividad online» una vez se recupere la normalidad.

Esta predisposición muestra para Jornet que se debería trabajar «hacia otro modelo de escuela». «La sociedad reclama que se dedique más tiempo al online y las familias quieren recibir formación y que una parte de las materias se imparta por internet». «Se ve un cambio social, el de usar la red no solo para los juegos o el ocio, sino para que el alumnado sepa aprender antes de ir a la universidad o el trabajo», apunta.

Y es que, a pesar de la «situación absolutamente excepcional» que generó el confinamiento y la suspensión de las clases presenciales sin planificación previa (lo que propició la realización del estudio), la mayoría de las familias (73 %) le da un aprobado a la «escuela en casa»: el 42 % dice que la experiencia ha sido «buena o muy buena» y una de cada tres (31 %) la califica como «normal, ni positiva ni negativa»; mientras que, por otro lado, el 28 % sí es crítico y cree que el 'telecolegio' ha ido «entre mal y muy mal».

Demasiadas tareas

Durante estos últimos meses, alrededor del 70 % de las familias dice haber mantenido bastante contacto con sus profesores y maestros (el 43 % ha tenido un nivel comunicación alto, un 33 %, medio y el 25 %, bajo). Asimismo, como se ve en los datos, en más de la mitad de los casos (57,6 %), el libro de texto ha sido el material de referencia, aunque en un 46,7 % de familias también se ha recibido alguna clase por videoconferencia; el 21,2 % vídeos sobre algún punto del temario; y el 14,6 % de los progenitores ha recibido un mensaje, también en vídeo. Asimismo, en cuatro de cada diez casos el contacto también ha sido por WhatsApp o Telegram; y en seis de cada diez se han usado las plataformas de la Conselleria de Educación (62 %) para comunicarse.

En relación a cómo se han gestionado las clases a distancia, una de cada tres familias (30 %) piensa que la cantidad de tareas que han mandado los docentes ha sido «demasiada» y otro tercio que sus hijos e hijas se despistaban cuando estudiaban, al tener que consultar el ordenador; mientras que solo un 5 % considera que los deberes eran insuficientes.

Por otro lado, aunque el 68 % de las familias asegura sentirse capaz de acompañar a sus hijos e hijas en el aprendizaje (según Jornet, por ser la mayoría de las que han respondido a la encuesta de «clase media» y con padres y madres formados), dos de cada diez familias sí apuntan que en ocasiones se han sentido solas, pues el 14 % ha echado en falta más atención de los docentes y a un 7 % le hubiera gustado tener «más ayuda externa». Además, el 59 % cree que los alumnos han aprendido «menos o mucho menos» en el tercer trimestre, mientras que para un 30 % el confinamiento no ha tenido consecuencias en los estudios (el desarrollo académico ha sido «similar»); e incluso un 11 % de los padres y madres piensa que ha sido hasta provechoso, pues definen el desarrollo académico como «superior».

Aprender en casa

La escuela en casa ha tenido que compatibilizarse con diferentes situaciones que se han dado en los hogares valencianos durante el confinamiento y que, dadas las circunstancias, no han sido fáciles, como aflora el estudio. Siete de cada diez hogares ha tenido que enfrentarse a problemas de cierta gravedad (el 38 % entre «graves y muy graves» y un 29 % «moderadamente graves»), mientras al mismo tiempo debían enseñar a sus hijos e hijas, que en los últimos meses han necesitado un 52 % más de atención de sus progenitores. En un 10 % de casos, las familias teletrabajaban también, y otro 10 % estaba en primera fila frente al virus, por lo que mantuvieron el distanciamiento dentro del hogar.

Asimismo, la situación generada por la covid-19 también se ha visto reflejada en la convivencia en casa, con más nervios (28,1 %) y discusiones (20,7 %), y una de cada cuatro familias (26 %) temía que el confinamiento se alargara y afectara al ánimo de sus seres queridos.

Además, un 26,2 % tiene más de un hijo y siente que no ha tenido suficiente tiempo para todos, mientras que otro tercio de los encuestados (33 %) echó en falta más tiempo con su familia. Otro dato relevante, que destaca Jesús Miguel Jornet, es que el 85,2 % de las personas que contestan son las madres, por lo que ellas siguen siendo el pilar de la educación y atención de los menores.

La macroencuesta, en la que junto a los coordinadores han participado Mª Jesús Perales, Purificación Sánchez Delgado, Margarita Bakieva, Carlos Sancho y Sonia Ortega (esta última de la Universidad de Valladolid), se basa en los resultados de formularios enviados por correo electrónico durante el confinamiento, para no perder la «percepción real» de las familias, y también cuenta con datos del personal docente que Levante-EMV publicará mañana.

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