Entre llamadas a «fortalecer» el Pacte del Botànic, se coló un todavía más contundente «no es el momento para mirar a la derecha». La reunión entre dirigentes de Compromís y Podem en la sede de los primeros se saldó con buenas palabras, buenas sensaciones y la intención de marcar territorio sobre el otro socio de gobierno, el PSPV, para evitar su acercamiento hacia Ciudadanos, partido del que según fuentes presentes en la reunión «no se habló».

Si en primer lugar fue con el president de la Generalitat y secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig; y después con la vicepresidenta y coportavoz de Compromís, Mónica Oltra; ayer tocó el turno para que la recién elegida como secretaria general de Podem, Pilar Lima, se reuniera con la coportavoz de la coalición valencianista y coordinadora nacional del Bloc, Àgueda Micó, en una forma de tomar contacto con los socios.

El encuentro centró sus miradas en la comisión de seguimiento del Pacte del Botànic que hoy volverá a reunirse un año después de la conformación de su segunda edición. Sobre la mesa, las posibles readaptaciones del acuerdo para hacer frente a los efectos catastróficos que deja la pandemia. Algunas de estas líneas podrían acabar plasmadas en el dictamen y posterior votación en pleno de la llamada comisión de reconstrucción. Y ahí el objetivo es alejar a los socialistas de Ciudadanos, a quienes quieren incluir en el voto favorable de las posibles medidas de futuro.

Es en ese contexto donde viene, sin haber mencionado el nombre del partido de Toni Cantó durante la reunión, el «no es el momento para mirar a la derecha» de la secretaria general del partido de los círculos en la Comunitat. Fuentes de la formación avisan que «los contenidos de un gobierno progresista como el nuestro no van muy en la línea de Ciudadanos» poniendo como ejemplo el impuesto a los ricos. En una línea similar, Àgueda Micó hizo del Pacte del Botànic un escudo contra cualquier injerencia externa: «El Botànic está más vivo que nunca» o se ha de «fortalecer más que reformular».

Desde el PSPV, sin embargo, creen que este es un momento de llegar a acuerdos lo más amplios posibles, un hecho que no significa firmar programas de gobierno, sino establecer una serie de puntos mínimos en común.

De hecho, ponen de ejemplo el acuerdo logrado por el president con los agentes sociales o las concordancia que hay entre diferentes grupos en diputaciones y ayuntamientos. «¿Y nosotros en las Corts no lo vamos a conseguir?», preguntan con cierta esperanza de que los minutos finales den el empuje necesario al acuerdo entre partidos de gobierno y oposición.

Por su parte, el síndic de Ciudadanos, Toni Cantó, manifestó que el pacto por la reconstrucción «no puede ser un brindis al sol» . Así, indicó que potenciar la colaboración entre entidades públicas y privadas es «imprescindible» e instó a dejar a un lado «los prejuicios ideológicos». Un mensaje para Podem y Compromís.