La economía española corre el peligro de quedarse rezagada respecto de las principales economías avanzadas en la recuperación de la crisis provocada por la Covid-19 y vuelve a ofrecer síntomas de debilidad cuando, por el contrario, el conjunto de los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y de la eurozona experimenta un fortalecimiento de sus perspectivas. El último índice compuesto de indicadores líderes de la OCDE se situó en España en 93,72 puntos, frente a los 94,31 del mes anterior.