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Ciencia

Las científicas valencianas en la élite

El ranking del Grupo DIH incluye a las 438 expertas con mayor repercusión, de las que 46 residen en la Comunitat

Las científicas valencianas en la élite

Las científicas valencianas en la élite

«El ámbito científico ha estado muy masculinizado, pero hay muchas mujeres científicas como Marie Curie o Rita Levi-Montalcini que han ido rompiendo los techos de cristal». Estas son palabras de Azucena García Palacios, profesora de Psicopatología en la Universitat Jaume I de Castelló (UJI), la investigadora con mayor repercusión de España entre marzo de 2019 y enero de 2020, según el ranking del Grupo para la Difusión del Índice H (DIH). Para configurar esta clasificación, se evalúa tanto la calidad científica a partir de las menciones a sus artículos, como su valor respecto a la media de todos los autores de su área.

Además, entre las cincuenta primeras científicas de la lista, se incluyen hasta 12 investigadoras valencianas o afincadas en la Comunitat Valenciana. Así, la primera posición la ocupa Azucena García Palacios, también directora del grupo de investigación Labpsitec. Por sus aportaciones en el campo de las patologías psicológicas, en concreto, para el tratamiento de personas con transtorno límite de la personalidad, es la investigadora más citada en el último año a nivel nacional.

Muy cerca de Azucena García, en el cuarto puesto, se sitúa Consuelo Guerri Sirera, doctora en Ciencias Biológicas y Bioquímica por la Universitat de València (UV) y jefa del laboratorio de Patología Celular del Centro de Investigación Príncipe Felipe. Fue la primera científica en España que descubrió los daños que provoca el alcohol en el cerebro durante el botellón, de ahí que sea referente para muchos.

De este modo, el Grupo DIH ha analizado los trabajos de hasta 786 expertas para incluir en la clasificación a las 438 mejores. De todas ellas, 46 investigadoras residen en la Comunitat: 33 en la provincia de València, 7 en Alacant y 6 en Castelló. Estas científicas están en el ranking por su gran labor por la ciencia, su calidad y el impacto internacional de sus estudios.

Excelencia

Concretamente, de las doce científicas valencianas más influyentes, cuatro pertenecen al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Se trata de Silvia Zanuy Doste, referente en la acuicultura española y profesora en el Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (IATS-CSIC); Libia Sanz Sanz, investigadora del Instituto de Biomedicina de València (IBV-CSIC); María Ángela Nieto Toledano, miembro del Instituto de Neurociencias de Alacant (INA-CSIC-Universidad Miguel Hernández); y Rosa Montoro, científica del Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA-CSIC).

Asimismo, hasta cinco de estas investigadoras trabajan en una de las universidades públicas valencianas. La UJI, además de con Azucena García, también cuenta con Cristina Botella, profesora emérita del departamento de Psicología Básica, Clínica y Psicobiología y directora honoraria del Labpsitec. Por su parte, la Universitat de València incluye entre su profesorado a Dolores Corella Piquer, catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública, y a Yolanda Picó García, catedrática de la universidad y experta en el análisis de sustancias adictivas. La Universitat d'Alacant (UA) acoge a Carmen Nájera Domingo, catedrática de Química Orgánica.

Además, en esta lista se encuentran María Jose Gómez-Lechón, doctorada en Biología por la UV y adjunta de investigación en el Hospital La Fe, y María Luisa Badenes, coordinadora del Centro de Citricultura y Producción Vegetal del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA).

Consuelo Guerri: «El alcohol provoca ciertos daños irreversibles»

«La investigación es preguntarte cosas e ir respondiendo. Me lo paso bien innovando». Así es como Consuelo Guerri entiende la profesión a la que le ha dedicado toda su vida. Desde los años 70, la científica se ha centrado en indagar sobre la repercusión que tiene el consumo de alcohol en el cerebro. Uno de los descubrimientos en los que ha sido pionera trata sobre las lesiones que causa el botellón, una costumbre practicada, sobre todo, por jóvenes. «Descubrí que son mucho más tóxicas altas cantidades de alcohol en periodos cortos, que pequeñas cantidades durante mucho tiempo», explica la científica.

Sabiendo que la adolescencia es importante en la fase de aprendizaje y que hay partes del cerebro que todavía no se han desarrollado, Guerri demostró cómo el alcohol «provoca ciertos daños irreversibles». Con esta información, Guerri ha dado numerosas charlas para tratar de prevenir el consumo de esta sustancia en jóvenes. «Hay que recordar constantemente los peligros del botellón. Además, ahora, si se pasan la misma botella y uno tiene covid, se lo contagia a todos», afirma la investigadora.

Asimismo, Guerri ha resaltado la importancia de la ciencia para el desarrollo de un país y pide a los gobiernos que se incremente la financiación en este ámbito. «Con la pandemia se ha valorado más a los científicos, confío en que esto se va a parar gracias a su trabajo», destaca. No obstante, aunque la ciencia es progreso, aún queda mucho por avanzar en igualdad. A pesar de que la investigadora nunca se ha sentido discriminada, reconoce que, tanto en España como en otros países, este fenómeno ha existido y persiste.

Azucena Palacios: «Hay que cuidar la salud mental. Necesitamos más psicólogos»

Azucena Palacios García estudió Psicología por vocación y se especializó en los trastornos patológicos. En EEUU se formó con Marsha Linehan, creadora de la Terapia Dialéctica Comportamental para el trastorno límite de la personalidad. Así, se convirtió en una de las primeras españolas en conocer esta terapia y, desde estonces, ha tratado de instruir a otras personas al respecto. «Ahora ya tenemos tratamientos eficaces y que mejoran significativamente su calidad de vida», cuenta Palacios.

Actualmente, Palacios y su equipo han desarrollado una aplicación móvil «para entrenar a los jóvenes, entre los 16 y los 22 años, a manejar mejor sus emociones», señala la experta. Además, la investigadora también está estudiando la implementación de terapias online para depresión leve en atención primaria. «Esta terapia online puede servir para evitar la cronificación de los casos menos graves», explica Palacios.

La salud mental es una de las ramas científicas que más sufre debido al estigma que hay entorno a ella. «Un problema de salud mental es como otro cualquiera y necesita tratamiento, pero de todas las personas que lo sufren, solo alrededor del 30 % lo trata», reconoce Palacios. Además, durante el confinamiento, esta se ha visto afectada. «Esto ha supuesto un estrés importante. Las personas que tenían vulnerabilidad a padecer problemas emocionales, han podido tener síntomas de ansiedad», explica Palacios. Por este motivo, la investigadora ha reivindicado la necesidad de aumentar los recursos en su ámbito. «Hay que cuidar y visibilizar la salud mental. Necesitamos más psicólogos clínicos y mejores servicios».

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