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Directores de EOI piden la suspensión de los exámenes de la próxima semana

Educación cambia el protocolo y obliga a utilizar la mascarilla durante la celebración de la prueba oral

Imagen de archivo de la entrada de la Escuela Oficial de Idiomas en València. g. caballero

El próximo martes comienzan las pruebas de certificación de idiomas en la Comunitat Valenciana, los exámenes que sirven para compulsar los diferentes niveles de lenguas necesarios para entrar en bolsas de empleo, solicitar una beca o plasmar mayor dominio de coonocimiento en el currículum. Sin embargo, algunas Escuelas Oficiales de Idiomas encargadas de organizar estas pruebas piden que se suspendan.

Profesores y directores de las EOI aseguran que no existen las condiciones adecuadas en todas las instalaciones en un momento delicado de la pandemia. «Es muy arriesgado, estamos preocupados por las condiciones », indican desde las direcciones de algunos centros. «No hay suficientes garantías sanitarias», expresa el sindicato STEPV que ha trasladado la petición a Educación.

La reivindicación, sin embargo, no engloba a todas las escuelas, según confirmó Joan Síscar, presidente de la asociación que representa a todos los centros. «No hay una postura unánime y como asociación no pedimos la suspensión», asegura. «Es inevitable que haya miedo, pero desde la Generalitat nos dicen que hay unas medidas de seguridad suficientes», expresa Síscar quien admite que «nunca se sabe si algo será suficiente en una situación tan anómala como esta».

No obstante, desde los claustros de centros como el de Saïdia, en València, o el de Quart de Poblet, dos de los que más alumnos reúnen reclaman la suspensión. De hecho, ya en julio enviaron un escrito a la conselleria exponiendo su «profunda preocupación» al considerar «totalmente inviable» la realización de las pruebas en septiembre. Así, desgranaban (y hacen actuales) motivos como falta de espacio, limpieza al «no poder garantizarse la desfinfección correcta», dificultad para hacer las pruebas orales o «aglomeraciones inevitables en la entrada de las pruebas». Asimismo, apuntaban como problema el propio calendario, muy precipitado en la primera semana de septiembre tras las vacaciones y criticaban contar con menos días de exámenes que cuando se realizan en junio pruebas ordinarias como esta convocatoria. A estos motivos se les añade los rebrotes que se han ido acumulando y que estos se concentren en los jóvenes, el grupo de edad que más acude a hacer estas pruebas».

También añaden dificultades particulares de cada uno de los centros. «Nosotros vemos agravado el problema por el volumen de gente», aseveran fuentes de la dirección del centro de Saïdia con 5.000 alumnos quien cita, entre otros problemas, la masificación que puede darse en la única entrada al centro o el limitado número de baños para tantos examinados. Desde Quart de Poblet, fuentes del claustro aseguran que han tenido que pedir salas extras del instituto de enfrente y se han alquilado baños portátiles «aunque sin saber quién los limpiará».

Protocolo por correo electrónico

Desde Educación aseguraron que las pruebas seguían en marcha porque los únicos que pueden cancelarlas son las autoridades sanitarias que dan luz verde a la celebración del examen con el protocolo actual. A este se le ha sumado la obligación de la mascarilla durante la prueba oral.

Hasta ayer, la mascarilla era obligatoria durante todo el examen excepto en la conversación. En esta, además, se prevé distancia de dos metros y la posibilidad de poner pantallas entre examinador y alumno. Educación enviará el protocolo por mail a todos los inscritos para el examen en el que se incluye la entrada escalonada o la petición de no compartir material.

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