El cierre de hoteles en destinos urbanos y sobre todo vacacionales durante este mes de septiembre va a ser una constante. La anulación (aún por oficializar) del programa del Imserso, unida a la ausencia de mercados extranjeros como el británico o el alemán este otoño, condenan a ciudades como Benidorm.

Con todo, desde el inicio de la temporada ya muchos empresarios apostaron por ni siquiera intentarlo. Según los datos que ha compartido el INE, en la C. Valenciana estuvieron abiertos al público en julio 929 establecimientos, 222 menos que el año pasado, una caída del 19%. En el conjunto español, casi cinco mil hoteles siguieron cerrados en julio acogiéndose a ERTE.

El informe del INE conocido ayer también detalla una realidad terrible y es el impacto descomunal de la crisis en el mercado de trabajo. En concreto, el sector del alojamiento (hoteles, apartamentos, cámping, casas rurales) empleaba este mes de julio a 14.740 personas, un 46 % menos que un año atrás. Casi 13.000 personas rescatadas por los ERTE.