Adif completó ayer los trabajos para aumentar la velocidad máxima de la variante Vandellòs-Tarragona del corredor mediterráneo, con lo que los trenes ya pueden circular hasta a 200 kilómetros por hora (km/h) en la totalidad de este tramo de ancho ibérico hasta los cambiadores de ancho de la Boella (Tarragona). Esto es posible tras eliminar la Limitación Temporal de Velocidad (LTV) que se había implantado en un tramo de la nueva variante desde su puesta en marcha en enero, según informó la compañía en un comunicado.

La LTV a 80 km/h se estableció en un tramo de tres kilómetros, entre las estaciones de l'Ametlla de Mar y l'Hospitalet de l'Infant, donde se ha actuado en la superestructura de la vía y otros sistemas, como la electrificación y la señalización, con el objetivo de completar el enlace en vía doble de la nueva variante con la línea existente.

Durante dos semanas, se realizaron trabajos de nivelación de las vías y ajuste de catenaria hasta alcanzar su estado definitivo, programándose la circulación de un tren auscultador de Adif para verificar dinámicamente el estado y comportamiento de dichas instalaciones, desde el punto de vista de la seguridad y el confort, elevándose la velocidad máxima hasta los 160 km/h en el trayecto.

Posteriormente, se ha mantenido el nuevo tramo en observación constante para analizar su comportamiento y a finales de julio se realizó una nueva auscultación dinámica de vía y catenaria con resultados satisfactorios. Todo ello, ha permitido suprimir, mediante los cauces reglamentarios, la LTV actual de 160 km/h, y alcanzar a partir de septiembre a 200 km/h en todo el trayecto entre l'Ametlla de Mar y los cambiadores de ancho de la Boella.

Gracias a su funcionamiento, se incrementa la capacidad, fiabilidad y operatividad para todo tipo de tráficos en este tramo, lo que supone, entre otras ventajas, una reducción de los tiempos de viaje entre Barcelona y València.