El conseller Vicent Marzà explicó ayer que el Ministerio de Educación ha trasladado a la Abogacía del Estado la petición de todas las autónomías de que se indique en un informe cómo actuar ante casos de absentismo escolar en familias que no lleven a sus hijos a clase por temor a un contagio.

No obstante, Marzà dejó caer que no sería partidario de la vía legal, ya que que actualmente las «familias tienen un miedo legítimo» ante el que hay que «hacer pedagogía y acompañarles», lo que diferenció del «absentismo habitual que ya existía, de familias que no cuidan los derechos de los niños y por eso hay que velar, para que no queden desamparados».

Sobre la petición de algunos municipios y del PPCV de realizar tests masivos a los docentes, tanto Marzà como el presidente Ximo Puig descartaron, de nuevo, la necesidad de realizar PCR, alegando criterios sanitarios. «Haremos siempre lo que nos determinen los expertos sanitarios», afirmó Puig, quien también pidió «unidad de acción», mientras que Marzà detalló que las pruebas podrían ser «contraproducente» por dar falsa sensación de confianza.

Sobre esto, el ayuntamiento de Torrevieja paralizó ayer las PCR que iba a hacer a más de 1.000 docentes, después de recibir una notificación de Sanidad que lo desautorizaba.

En cuanto a la enfermera escolar -que piden los sindicatos ANPE y Satse, entre otros- Puig y Marzà reiteraron que no se contempla de momento y apuestan por la ya anunciada «alianza entre centros escolares y de salud». De contratarse enfermeras, «sería más efectivo reforzar la atención primaria y no los colegios», dijo Marzà.