Los comedores escolares de la Comunitat Valenciana se sienten totalmente preparados para el arranque del curso escolar, pero se muestran preocupados por lo que pueda pasar en el futuro, tanto por la evolución de la pandemia del coronaviruscomo por el miedo de las familias a hacer uso de este servicio.

Así lo han trasmitido a EFE varias empresas, que se encuentran ultimando todos los detalles para una "vuelta al cole" segura, a escasas horas para que los colegios e institutos de la Comunitat Valenciana abran sus puertas y empiecen a recibir al alumnado, casi seis meses después de que suspendieran las clases por la emergencia sanitaria.

Desde IRCO, que sirve menús a más de 300 colegios valencianos, con más de 62.000 comidas diarias, aseguran estar "totalmente preparados para la vuelta a las aulas", tras el complejo trabajo que han realizado durante los últimos meses, junto con los colegios y la Generalitat.

Han seguido todas las indicaciones marcadas por las consellerias de Educación y de Sanidad en el protocolo para protección y prevención ante la transmisión y contagio de la covid-19 para el curso escolar 2020-2021, y han estado en contacto con los centros para adaptarse a la singularidad de cada uno.

Este protocolo de seguridad ante el coronavirus establece la obligación de mantener una distancia de 1,5 metros entre los usuarios del comedor (excepto en los casos de grupos de convivencia estables) y del uso de la mascarilla, y exige, en la media de lo posible, la señalización de las entradas y salidas y lugares de espera.

Consejos para comer en el colegio

En el caso de los grupos que coman en el aula, se recomienda, en la medida de lo posible, que cada clase tenga su propio carrito con todos los utensilios (platos, cubiertos, jarras y bandejas), así como que se garanticen las condiciones higiénicas de las aulas.

También se contemplan estrictas medidas de higiene, como el correcto lavado de manos con agua y jabón antes y después de comer, la desinfección después de cada turno de comida o el uso de gel hidroalcohólico, y se obliga a disponer de carteles informativos con las normas para los usuarios y usuarias, y a ventilar antes y después de cada turno.

Así, el servicio de comedor se prestará en turnos y con grupos reducidos. Para ello, las escuelas han habilitado nuevos espacios o aulas, y las empresas han contratado a más monitores y han adquirido más material, con el apoyo económico de la Generalitat.

También se han reforzado las medidas de higiene, se han elaborado carteles con información sobre las normas y medidas de seguridad higiénico-sanitarias, y se ha proporcionado al personal de comedor formación específica sobre las medidas de higiene, protección, seguridad y salud necesarias adaptadas a la "nueva normalidad".

Desde IRCO consideran que el trabajo coordinado con los equipos directivos de las escuelas para implantar las nuevas medidas de prevención, junto con la ampliación de la plantilla de monitores y la adquisición de material "son factores imprescindibles" que contribuirán a que se pueda prestar el servicio de comedor "con las mayores medidas de seguridad".

Esta empresa trabaja con una previsión de comensales similar a la de años anteriores, y a partir del próximo lunes irá viendo cómo evoluciona la situación, aunque confía que no haya un descenso significativo de alumnado en los comedores, ha explicadoel responsable de marketing, Carlos Diranzo.

La empresa Cuinatur, por su parte, que atiende los comedores de 26 escuelas de la Comunitat Valenciana, es algo más pesimista al respecto. Su administrador, Félix Segarra, asegura a EFE que prevén un descenso de comensales, tanto por los brotes que pueda haber como por el miedo que tienen las familias ante este inicio de curso.

Sin embargo, pide que no se tenga miedo pues los comedores escolares está preparados para ofrecer un servicio seguro, y los centros educativos son los espacios en los que más medidas de seguridad frente a la covid se están implantando.

Segarra reconoce que existe preocupación en las empresas por lo que pueda pasar en el futuro, pero destaca que se ha hecho un importante esfuerzo por parte de todo el mundo (escuelas, Administración y empresas) para adaptarse a la nueva realidad.