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Educación

Vuelta al cole con un asistente personal para alumnos con necesidades especiales

Un niño inicia el curso acompañado por una Persona de Asistencia Terapéutica Infantil (PATI) para garantizar que el respirador que necesita siga conectado - El chico mantenía un servicio de enfermería como excepción cuando cumplió 14 años

Sergi, el primer día de instituto, junto a su Persona de Asistencia Terapéutica Infantil (PATI).

Sergi, el primer día de instituto, junto a su Persona de Asistencia Terapéutica Infantil (PATI). levante-emv

«Si escucharan aquello de que por fin he podido empezar la escuela con mi pati ´soñada´, seguramente, ustedes se sorprenderían y pensarían que me he equivocado con el artículo y el género, pero no. Yo soy Sergi, tengo 16 años y vivo en Alcoi, mi colegio es el CPEE Sanchis Banús de Ibi y allí he pasado los últimos años de mi adolescencia muy a gusto. Pero en el último año mis padres han vivido muy angustiados porque unos señores que gobiernan en un lugar que yo no entiendo les dijeron que, por haber cumplido los 14 años, yo ya soy un adulto y que las enfermeras y los enfermeros que habían tenido cuidado de mí durante mucho tiempo, ya no podían venir a casa ni ayudarme. Ellos decían que si yo soy el mismo desde que nací, cómo era posible que me quitaran ese apoyo que tanto necesitamos. He olvidado lo más importante, decirles que yo sufro un síndrome, con un nombre muy complicado y largo, que abreviaré como Síndrome de Ondine». Así inicia Sergi Sempere una carta que ha publicado en sus redes sociales para explicar la importancia que tiene para él y su familia poder asistir a clase acompañado de su PATI (Persona de Asistencia Terapéutica Infantil), una figura pionera creada por la Generalitat Valenciana para facilitar la inclusión real en las aulas a alumnos con necesidades especiales. Y es que, aunque la figura estaba creada y regulada por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, la Conselleria de Educación negaba su entrada en los centros educativos hasta este curso al no ser personal docente. Sin embargo, Educación incluyó la PATI en las instrucciones que regulan el funcionamiento anual del curso y la vida de Sergi, que sufre un síndrome que le obliga a estar conectado a un respirador y a tener supervisión constante, ha cambiado a mejor. Por ello el crío quiso compartir su gran felicidad por las redes sociales. «Hoy ha sido el primer día de una nueva etapa en mi vida y la de mis profes y educadoras. Mi PATI y yo hemos podido volver al Sanchis juntos y ella ha hecho que mi estancia en el cole sea posible sin que peligre mi vida. Para todos hoy ha sido un día de reencuentro. Para mí ha sido, además, un buen día de los muchos que me esperan de ahora en adelante», explica el adolescente en su carta de agradecimiento. La abogada de Sergi y responsable de Acción para la Justicia Social, Sandra Casas, afirma que la «la lucha ha dado sus frutos y que es justo lo que les decimos a las familias cuando empezamos el recorrido de su defensa. El caso de Sergi es ejemplo, como también lo es el de muchas otras familias que han confiado en nosotros y que son la muestra de que vale la pena luchar por nosotros mismos». Sergi sonríe ahora y su madre, Beatriu, luchadora incansable, respira tranquila y afirma que «ha llegado la alegría a casa de los Sempere, que ya tocaba».

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