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El Botànic se abre a nuevos impuestos y aleja el pacto presupuestario con Cs y PP

Compromís, PSPV y Unides Podemos proponen una resolución para "considerar" la creación de tributos verdes mientras la oposición dice que va en contra de los acuerdos de reconstrucción - También coinciden en seguir rescatando servicios públicos

Reunión de la Junta de Síndics, ayer, en las Corts Valencianes.

Reunión de la Junta de Síndics, ayer, en las Corts Valencianes. miguel ángel montesinos

La creación de nuevas figuras impositivas fue una de la cuestiones claves que estuvo a punto de descarrilar los acuerdos de reconstrucción suscritos en las Corts por todos los grupos políticos excepto Vox. Un mes después, en plena celebración del Debate de Política General, este asunto está a punto de echar al traste con el plan del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, de extender el consenso político logrado en agosto a los presupuestos de 2021. Tras unos días de rifirrafe interno entre los partidos de izquierda que sostienen el Consell a cuenta del acercamiento de los socialistas con Ciudadanos, el tripartito se ha dado una tregua y el lunes pactó una propuesta que será votada el viernes en las Corts que ha puesto de uñas a Ciudadanos y el PP. El texto da un paso más en la línea de la subida de impuestos y la creación de nuevos, así como en la «recuperación» de los servicios públicos privados privatizados.

La filosofía del texto es similar al que fue recogido en el documento consensuado de la reconstrucción, pero va más allá ya que a la idea de «implantar políticas en el ámbito de la fiscalidad verde» se añade la voluntad de considerar «la creación de nuevos impuestos verdes». La propuesta recoge también la idea de revisar las deducciones autonómicas del IRPF «teniendo en cuenta la capacidad económica de los diferentes tipos de contribuyentes aplicando una mayor progresividad», al tiempo que se acuerda que un futuro plan de justicia fiscal debe focalizar «la aportación tributaria en los segmentos con mayor poder adquisitivo con la finalidad de financiar los recursos necesarios». En la práctica, la resolución puede ser una mera declaración de intenciones ya que tal como informó este diario la ley de acompañamiento de los presupuestos de la Generalitat de 2021 no recoge ninguna reforma tributaria de calado más allá de incorporar nuevas bonificaciones, ni tampoco incorpora nuevos impuestos.

Compromís no quiere renunciar a este debate y, tal como advirtió el síndic Fran Ferri, el Debate de Política General la fiscalidad verde debe estar presente en los próximos presupuestos. El momento de la verdad, si llega, será en el trámite parlamentario de la ley de acompañamiento donde Compromís y Unides Podemos pueden apretar para introducir ya cambios fiscales para el próximo ejercicio. Sin embargo, dado el contexto actual de crisis es difícil que el Consell aplique ya una subida de impuestos. Con todo, el gesto que puede haber servido para limar asperezas entre los socios ha cabreado a Cs y al PP. La síndica del PPCV, Isabel Bonig, dejó claro ayer que esta resolución incumple el pacto de reconstrucción porque aunque su partido está dispuesto a corregir cuestiones fiscales, no es «coherente» que ahora se pida más esfuerzos a la gente Bonig dejó claro que la subida de impuestos es una línea roja y que no apoyarán las cuentas si se atiende esta resolución. Ciudadanos también manifestó su rechazo ya que consideran que «va en contra de los acuerdos de reconstrucción». La diputada Ruth Merino llegó hablar de «traición» a los valencianos si la propuesta acaba aplicándose. Desde el Botànic, tanto el síndic socialista, Manolo Mata, como Ferri apuntaron que el acuerdo por la reconstrucción habla de una fiscalidad progresiva y de impulsar políticas de fiscalidad verde, que es lo que proponen en sus iniciativas. Defendieron que no plantean subir los impuestos sino que estos sirvan para hacer justicia social. Mata mantuvo que la fiscalidad verde busca «garantizar el futuro de las nuevas generaciones», con incentivos e impuestos, mientras que Ferri está seguro de no que no perjudicará el modelo productivo.

Las 44 propuestas de resolución que se debatirán el próximo viernes en las Corts y que dará por cerrado el Debate de Política General de este curso político no hacen sino que apuntalar los bloques ideológicos en la Comunitat Valenciana (el de la izquierda y el de la derecha) y además evidencia lo alejadas que están las posiciones. Si el tripartito dejó ver sus intenciones en las resoluciones sobre fiscalidad, Ciudadanos y el PP hicieron lo propio con iniciativas que hablan de bajada de impuestos. El PP recoge sus propuestas de bonificar sucesiones y bajar el impuesto de transmisiones patrimoniales aunque se olvida de pedir la supresión del de patrimonio Ciudadanos, por su parte, plantea ampliar las bonificaciones autonómicas en el IRPF e instar a l Gobierno para reducir el IVA, entre otras propuestas para bajar la presión fiscal. Además, pide, en clara oposición con el Botànic, prorrogar la concesión del hospital de Torrevieja, que vence en octubre de 2021, por considera que «no es el momento» de revertir, al tiempo que insiste en extender la colaboración pública-privada.

Por otro lado, trasladará al debate del viernes la propuesta de pedir al Gobierno la autorización de un déficit adecuado asimilable al concedido al País Vasco y/o un fondo transitorio de financiación autonómica. El Partido Popular también reclama la reforma inmediata del modelo de financiación. Otras propuestas coincidentes en la derecha tienen que ver con la petición de test en los colegios y la figura de la enfermera escolar. Los populares aprovechan para pedir un plan de natalidad y recuperan la vieja iniciativa ´sello Cotino´ de un servicio para atender a las madres gestantes. Desde el Botànic, de las doce resoluciones pactadas, destacan las que apuestan por la no renovación de las concesiones en sanidad; la petición de un fondo de nivelación mientras se aprueba la reforma de la financiación y una que aboga por que la educación sea obligatoria hasta los 18 años y por la jornada laboral de cuatro días. Vox tira de ´clásicos´ y pide eliminar las líneas presupuestarias relacionadas con el «adoctrinamiento» o la perspectiva de género.

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