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La noche clausurada: los empresarios se encierran tras medio año en vela

Representantes del sector protestan en València ante la falta de ayudas y el confinamiento pasando una noche dentro de sus locales

La noche clausurada: los empresarios se encierran tras medio año en vela

La noche clausurada: los empresarios se encierran tras medio año en vela

Sostiene Luis Padilla, mientras aprieta el puño y sonríe cómplice tras la mascarilla, que el Radio City siempre resiste. La crisis de los 40 le llega a este emblemático local del casco histórico de València por causas sobrevenidas. Depresión profunda por orden del BOE.

Nació en plena transición, en el 79; resistió a la entrada y asentamiento de la droga en el barrio, y desde hace 23 años de la mano de su actual propietario, primero con la rehabilitación, más tarde con la internacionalización de la ciudad, este local de copas y cultura encontró un nuevo relato. Los martes, flamenco; los viernes, los músicos de Berklee. Todo salpicado de jam sessions, exposiciones, festival de cortometrajes...

Hoy está cerrado, a la Luna de València, clausurada la noche por decreto. «Estamos en la inopia, sin tener ni idea de hacia dónde tirar ni qué va a ocurrir», explica Padilla a Levante-EMV dentro del local. Tan desesperado está el sector que anoche se encerró.

En una iniciativa coordinada en grandes ciudades, locales de todo el país realizaron un encierro simbólico para pasar la noche dentro de los pubs y discotecas que no pueden abrir. Confinados contra su confinamiento. En València fueron Radio City y la discoteca Oven, de Russafa.

Desde mitad de agosto, estos y otras decenas de locales nocturnos de València (los que no tienen servicio hostelería) no tienen permiso para trabajar. Son ya más de seis meses, desde el fatídico 14 de marzo, en que apenas han facturado, por llamarlo de alguna forma: «Abrimos el 1 de julio, con muchas restricciones. Un tercio del aforo, sin pista de baile, con geles, distancia de seguridad... Un tercio de aforo no es un tercio de ingresos; nos ha caído un 80%».

"Abrimos el 1 de julio, con muchas restricciones. Un tercio del aforo, sin pista de baile, con geles, distancia de seguridad... Un tercio de aforo no es un tercio de ingresos; nos ha caído un 80%"

Luis Padilla - Dueño de Radio City

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Padilla cuenta sus problemas, que en realidad son los de todos. En su caso, no tiene que sostener el alquiler de un local cerrado, pero sí pagar al banco por la hipoteca de un negocio que no da ingresos. A ellos se suma la incertidumbre de qué ocurrirá con los ERTE, que se teme que dejen fuera a la hostelería; y en unos meses habrá que comenzar a devolver el crédito del ICO. «Debería ser al 0% cuando estás obligado a cerrar. Es pan para hoy y hambre para mañana, como no nos den tres años de carencia no se como vamos a hacer frente», lamenta. Y poniendo voz al sector, añade: «Necesitamos que se conceda la ampliación de los Erte, moratoria en los ICO, ayudas al pago de alquiler o hipotecas, exenciones del pago de autónomos, muchas cosas que necesitamos para poder sobrevivir».

Luis Padilla, dueño de Radio City, y Jesús Ortega, portavoz de la Coordinadora de Barrios. M.A. Montesinos

Jesús Ortega, dueño del restaurante LaLola en el mismo barrio y portavoz de la coordinadora de Hostelería de Barrios, acompaña a Padilla en esta fiesta del pijama que, en realidad, no tiene ninguna gracia. Sacos de dormir y neveras en la pista de baile donde, a estas alturas del año, debería haber músicos o jóvenes intentando atrapar el verano que se les escapa.

«Para entender la magnitud de la catástrofe, basta decir que el 93,2 % de los locales de ocio tienen alquilados sus establecimientos y que el precio medio del alquiler de un bar musical es de 2.400 euros y el de una discoteca 9.600 euros, por lo que cada mes los locales de ocio en España están perdiendo 48,6 millones en alquileres. Desde que empezó la crisis, solo en el arrendamiento de locales que permanecen cerrados, las pymes han gastado una media de 14.727 euros; es decir, un total de 243’4 millones de euros en todo el sector», relata Ortega, leyendo el manifiesto de la Federación Nacional de Empresarios de Ocio para esta noche que bautizaron como «Insomnio: Nos habéis quitado el sueño’». En clave valenciana, Ortega detalla que está en juego la quiebra de más de 1.740 empresas del sector y la destrucción de cerca de 9.000 empleos. Según datos de la coordinadora, casi el 25% de los locales valencianos ha cerrado, un total de 623, y hasta final de año se pueden destruir cerca de 9.000 empleos directos y arruinar el 69,3% de las pymes del sector, lo que supone 1.740 de las 2.500 empresas de la Comunitat.

"Para entender la magnitud de la catástrofe, basta decir que el 93,2 % de los locales de ocio tienen alquilados sus establecimientos y que el precio medio del alquiler de un bar musical es de 2.400 euros y el de una discoteca 9.600 euros"

Jesús Ortega - Dueño del restaurante La Lola

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Actualmente, «el 88,7% de las pymes del ocio y los espectáculos están cerradas, el 69,2% tienen a sus trabajadores en ERTE y la actividad hostelera tiene rendimientos inferiores al 50%».

El Instituto Nacional de Estadística (INE) certificó ayer que el de 2020 será recordado como el peor verano de la historia para el sector turístico. Durante este pasado mes de agosto, la C. Valenciana registró la afluencia de 622.235 turistas, lo que representa una caída del 44% respecto al mes turístico por excelencia de 2019.

La caída, quizá menor de lo que pudiera temerse tras los malos datos que ya dejó julio y por la proliferación de rebrotes y restricciones de los principales mercados emisores para volar a España en agoto, quedó atenuada por el mejor comportamiento del mercado nacional. Fueron 514.025 los viajeros a la C. Valenciana residentes en España, un 27,8% menos. Con todo, la caída fue más acusada en las pernoctaciones hoteleras, donde se hundió un 45,9%. El descenso de turistas extranjeros rozó el 73%.

El grado de ocupación por plazas también se ha resentido mucho, en línea con lo ocurrido en julio. Así, en Benidorm, por ejemplo, la media del mes ha sido del 52%. Y en Valencia ciudad, de poco más del 42%.

En este contexto de merma de clientes, el secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer, calificó ayer de «error» la anulación de los viajes del Imserso porque «no se puede pretender dar una imagen turística de seguridad y suspender este programa en 2020», y defendió abrir el plan a otros públicos si el problema es que se centra en gente mayor.

En ese sentido, señaló que es «una verdadera contradicción emitir un mensaje de seguridad y que, en clave doméstica, España prohiba un programa que implica viajar».

Al respecto, recordó que hace meses que desde el Gobierno valenciano «dijimos que el programa del Imserso se debería reconvertir para todos los públicos y generalizarlo, no hablar solo de gente mayor, si es ese el problema».

El turismo nacional resiste con una caída en València del 28 %

El Instituto Nacional de Estadística (INE) certificó ayer que el de 2020 será recordado como el peor verano de la historia para el sector turístico. Durante este pasado mes de agosto, la C. Valenciana registró la afluencia de 622.235 turistas, lo que representa una caída del 44% respecto al mes turístico por excelencia de 2019. La caída, quizá menor de lo que pudiera temerse tras los malos datos que ya dejó julio y por la proliferación de rebrotes y restricciones de los principales mercados emisores para volar a España en agoto, quedó atenuada por el mejor comportamiento del mercado nacional. Fueron 514.025 los viajeros a la C. Valenciana residentes en España, un 27,8% menos. Con todo, la caída fue más acusada en las pernoctaciones hoteleras, donde se hundió un 45,9%. El descenso de turistas extranjeros rozó el 73%. El grado de ocupación por plazas también se ha resentido mucho, en línea con lo ocurrido en julio. Así, en Benidorm, por ejemplo, la media del mes ha sido del 52%. Y en Valencia ciudad, de poco más del 42%. En este contexto de merma de clientes, el secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer, calificó ayer de «error» la anulación de los viajes del Imserso porque «no se puede pretender dar una imagen turística de seguridad y suspender este programa en 2020», y defendió abrir el plan a otros públicos si el problema es que se centra en gente mayor. En ese sentido, señaló que es «una verdadera contradicción emitir un mensaje de seguridad y que, en clave doméstica, España prohiba un programa que implica viajar». Al respecto, recordó que hace meses que desde el Gobierno valenciano «dijimos que el programa del Imserso se debería reconvertir para todos los públicos y generalizarlo, no hablar solo de gente mayor, si es ese el problema». Colomer recalcó que hay que «mantener el derecho a viajar» y en este línea argumenta que «viajar seguro no es el problema». «Probablemente la gente esté más segura en los alojamientos reglados y seguros de la C. Valenciana, que cumplan con las medidas sanitarias exigidas, que en su ciudad de origen», señaló. Por ello, defiende «estimular la demanda en un tiempo complicado» y «alentar el viaje de proximidad». De este modo y haciendo alusión al bono turístico que Turisme Comunitat Valenciana pondrá en marcha el próximo mes, declara que «es un bono que hace posible que durante la temporada baja motivemos el viaje». Además indica que «no solo permitirá dinamizar la actividad del alojamiento turístico sino que será un revulsivo para la oferta complementaria». Para Colomer, «este bono ayudará a los valencianos y valencianas a descubrir o redescubrir el territorio de la Comunitat».

Colomer recalcó que hay que «mantener el derecho a viajar» y en este línea argumenta que «viajar seguro no es el problema». «Probablemente la gente esté más segura en los alojamientos reglados y seguros de la C. Valenciana, que cumplan con las medidas sanitarias exigidas, que en su ciudad de origen», señaló.

Por ello, defiende «estimular la demanda en un tiempo complicado» y «alentar el viaje de proximidad». De este modo y haciendo alusión al bono turístico que Turisme Comunitat Valenciana pondrá en marcha el próximo mes, declara que «es un bono que hace posible que durante la temporada baja motivemos el viaje». Además indica que «no solo permitirá dinamizar la actividad del alojamiento turístico sino que será un revulsivo para la oferta complementaria». Para Colomer, «este bono ayudará a los valencianos y valencianas a descubrir o redescubrir el territorio de la Comunitat».

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