Levantado el secreto de sumario en la nueva investigación judicial que se cierne sobre el expresidente de la Diputación de Castelló Carlos Fabra. El Juzgado de Instrucción número 4 de la ciudad dio ayer nuevos datos sobre la causa que abrió en el año 2017 tras una denuncia de la Fiscalía por la posible comisión de delitos de frustración de la ejecución, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, cohecho y negociaciones prohibidas a los funcionarios públicos.

Como confirmó ayer el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (Tsjcv), el juzgado que en estos momentos dirige el magistrado Jacobo Pin (quien dio el empujón definitivo al caso Naranjax que llevó al expolítico a prisión) investiga si el expresidente de la Diputación ocultó bienes de su patrimonio para dificultar la ejecución de la sentencia de la Audiencia Provincial de Castelló del año 2013 (confirmada en el 2014 por el Tribunal Supremo) por la que fue condenado a cuatro años de prisión -cumplió dos y cuatro meses- y al pago de una multa de 1,4 millones como autor de cuatro delitos fiscales.

Este diario ya avanzó ayer que la acusación contra el exdirigente popular iba en la línea de un posible alzamiento de bienes para no pagar a Hacienda. El propio Fabra también reconoció el mismo día del registro judicial a su casa de Platgetes (Orpesa) que sospechaba que ese podía ser el motivo de las actuales diligencias.

Los próximos días 28 y 29 de octubre el expolítico, su mujer y uno de sus hijos (también investigados) están citados a declarar ante el juez. También debe presentarse en sede judicial un cuarto imputado, cuya identidad no ha trascendido. Sin embargo, podría tratarse de una persona ligada profesionalmente a Fabra en sus tiempos en la diputación.

Cabe destacar que a principios de este año el expresidente declaró como investigado en otra causa que dirige el Juzgado número 3 de Castelló contra once miembros de la excúpula de Aerocas por el tema de los patrocinios al piloto Álex Debón.

Se trata de dos casos totalmente distintos que acabarán, previsiblemente, en nuevos juicios para el expresidente.