Li Na, la joven de 26 años que fue asesinada el pasado jueves por su compañero sentimental en València, última víctima mortal de la violencia machista en la Comunitat Valenciana, se crió y creció en la localidad de Picanya, donde residen sus familiares. El Ayuntamiento de este municipio de l’Horta ha condenado a través de un comunicado el crimen machista de su vecina y remarca que “las mujeres han de ser libres para elegir con quien compartir sus vidas y sus relaciones”.

La víctima, de origen chino, estudió en el colegio Baladre de Picanya y siguió sus estudios en el Instituto de Educación Secundaria Enric Valor, indicaron fuentes municipales. “La violencia machista que asesina a mujeres no distingue entre pueblos, ni entiende de edad. Tampoco permite la libertad y las ganas de vivir. Siembra dolor, desesperación y arrebata vidas”, condenó a través del comunicado el consistorio.

Su presunto asesino, Diego J. R., de 24 años, ingresó este fin de semana en prisión provisional después de que telefoneara al 112 para confesar su crimen tras estrangular a su víctima en el domicilio en el que convivían en la calle Litógrafo Pascual Abad de València.

“Toda conducta machista merece una condena pública”, remarca el comunicado del Ayuntamiento de Picanya, que ha convocado un minuto de silencio a las 12.00 horas del martes para que cada ciudadano, desde su puesto de trabajo, recuerde a esta víctima de la violencia machista y muestre su repulsa ante todo tipo de maltrato contra la mujer.