«Cotino nos llamó y nos dijo que ya había estado hablando con el presi (Rajoy)», asegura el excomisario José Manuel Villarejo en una conversación telefónica mantenida en 2009 con Ignacio López del Hierro, marido de la secretaria general del PP (2008-2018), Maria Dolores de Cospedal,incluida en el sumario del caso Kitchen, sobre el que se acaba de levantar el secreto del sumario.

El tema de conversación entre Cotino (fallecido el pasado 13 de abril por las complicaciones derivadas de la covid-19) y el «presi» Rajoy (en referencia a la presidencia que ostentaba el Partido Popular) fue presuntamente sobre los problemas que comenzaban a atenazar a los populares: el estallido del caso Gürtel en Madrid y la Comunitat Valenciana, con las primeras detenciones realizadas el 6 de febrero de 2009; y el caso Brugal en el que se acabó deteniendo el 6 de julio de 2010 al presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll.

Dos actuaciones sobre las que los dirigentes populares fueron advertidos antes de que se produjeran. El informante fue Villarejo y el informado fue Juan Cotino, director general de la Policía (1996-2002) durante el gobierno de José María Aznar y que nunca perdió el contacto con el clan liderado por el excomisario corrupto, ahora entre rejas.

De hecho, en otra conversación con el marido de Cospedal, Ignacio López del Hierro, Villarejo se jacta de haber conseguido «parar y que no trascendiera» algunos detalles de la investigación de la Gürtel en València (que acabó teniendo ocho piezas separadas de investigación, sólo en los tribunales valencianos) gracias a su proximidad a José Luis Olivera, en aquella época jefe de la UDEF (Unidad contra la delincuencia económica y fiscal) de la Policía Nacional. Según relata Villarejo en la grabación: «(Olivera) es un tío legal y además, digo conmigo es muy tronco. Lo que pasa, claro, el hombre tiene que cuidar mucho el culo para que no le corten la cabeza, porque sería clave ahora mismo».

Una cercanía que permitió a Villarejo dar el aviso a Cotino de que su familia estaba siendo investigada. «Le dije a (Juan Cotino), mira estamos intentando lo posible, pero dile a tu sobrino que limpie, que hay un registro, que limpie todos los papeles». El excomisario se llegó a comprometer, «en la medida de lo posible» a que «no se encuentren datos» que afectaran a la familia Cotino.

Los tejemanejes de Villarejo para intentar torpedear las investigaciones judiciales que afectaban al Partido Popular ya salieron a la luz tras ingresar en prisión provisional el 17 de noviembre de 2017. Un goteo incesante de estas grabaciones comprometedoras se fue publicando en varios medios digitales, como medida de presión para esquivar la prisión, desde 2018. Aunque la novedad es que ahora forman parte de un sumario judicial, el del caso Kitchen que investiga la trama organizada desde el Ministerio de Interior para espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas, y robarle información comprometedora respecto a la presunta caja B del PP. Por los chivatazos a los dirigentes populares Villarejo será investigado por varios delitos contra la administración de justicia y revelación de secretos.